sábado, 25 de abril de 2009

EL MONUMENTO A LAS VÍCTIMAS DEL INCENDIO DE LA COMPAÑÍA: ¿CUÁNTOS SON? ¿DÓNDE ESTÁN? ¿CUÁL ES EL ORIGINAL? (PARTE II)

Monumento en su ubicación definitiva, a fines de los años veintes.
Coordenadas: 33°26'17.80"S 70°39'10.17"W (primero) 33°25'5.06"S 70°39'0.72"W (segundo)(Continuación de la entrada anterior)
TRASLADO Y ASPECTO ACTUAL
El conjunto artístico "Al Dolor", apodado más popularmente  "La Dolorosa", permaneció en los jardines del Congreso Nacional de Santiago hasta el cambio de siglo, más o menos, por razones que veremos. Luego, se decidió trasladarlo hasta el interior del Cementerio General y desde ahí hasta afuera, sobre la fosa donde se depositaron los restos de las miles de víctimas enfrente del acceso principal por la Avenida La Paz (aunque debo comentar que hay quienes suponen que la fosa está realmente en una calle interior del camposanto, donde habría estado provisoriamente la imagen), tras una campaña iniciada por el destacado bombero de la Quinta Compañía, Teniente Alberto Ried Silva, escultor y escritor quien es recordado, además, por escribir el himno de su su Quinta y también por fundar la Compañía de Bomberos de Ñuñoa.
Aunque había voces clamando para que fuera llevado al cementerio, también influyó en este suceso que el concepto del monumento haya sido más bien laico y de poca evocación religiosa, en tiempos en que aún quedaba en el aire un sentimiento parcial de encono hacia la Iglesia por sus responsabilidades en la tragedia.
Se ha dicho que algunos interpretaban que el monumento de Carrier-Belleuse era de carácter pagano y hasta hereje, alusiva a ritos extraños, a la caída de los ángeles y otros gafes, creándose una leyenda negra en torno al mismo. En realidad, lo que horrorizó a algunos era el gesto de la mujer, como implorando algo al cielo, en una actitud de estar imprecando alguna desconocida deidad, algo reñido con el cristianismo. También incomodaban los ángeles, vestidos con túnicas que apenas escondían su desnudez.
Estos rubores habrían motivado la decisión de su traslado desde el Congreso Nacional hasta el ex barrio de La Chimba hacia 1878, tan sólo cinco años después de inaugurada la obra. Sin embargo, sólo pudieron llegar a su lugar definitivo hacia 1928, luego de retirados los cipreses de la plazoleta de avenida La Paz.

Sin embargo, sólo se cambiaron de sitio las figuras de la mujer sufriente y los ángeles, permaneciendo en su lugar la base y la columna de mármol originales, que pertenecían al concepto de Carrier-Belleuse que ahora iba a ser reemplazado con nuevas esculturas. Los ángeles cambiados de sitio están ahora en posiciones más bajas que en el monumento anterior, a la altura de los observadores.
Vista actual del monumento.
 
Vista posterior.
Acercamiento frontal a "La Dolorosa".
Allá en el Cementerio General, se levantó sobre el lugar de la fosa una nueva base y una columna enladrillada, donde fueron montadas las imágenes, permaneciendo allí hasta nuestros días. La mujer fue colocada con su vista hacia el Sur, en dirección al lugar de los dolorosos sucesos. La inscripción recuerda para quiénes se ha creado este monumento, y una placa reproduce desde su reinauguración una parte del Acta de Fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago:
"En Santiago de Chile, a veinte días del mes de diciembre de 1863, a consecuencia del voraz incendio del templo de la Compañía que arrebató a esta capital dos mil madres e hijas, numerosos vecinos se han reunido con el propósito de formar un Cuerpo de Bomberos Voluntarios que prevenga en lo futuro, desgracias de igual origen.
José Besa
Manuel Recabarren
Enrique Meiggs
Manuel Antonio Matta
(Del Acta de Fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago)
1928"
Otra placa reproduce el histórico llamado que permitió fundar el Cuerpo de Bomberos de Santiago, como reacción a la tragedia. Corresponde a la convocación pública que hiciera a través de la prensa el connotado vecino Claro y Cruz, como hemos dicho:
"Se cita a los jóvenes que desean llevar a cabo la idea del establecimiento de una Compañía de Bomberos para el 14 del presente a la una de la tarde, al escritorio del que suscribe
Santiago, 11 de diciembre de 1883
José Luis Claro".
Cabe indicar que muchas referencias disponibles en internet y en algunos textos más bien recientes, dan por hecho que el traslado de este monumento hasta el Cementerio General tuvo lugar hacia 1905 y tienden a hacer suponer que el mismo fue completo; es decir, de todo el conjunto. Pero estos son sólo otro de los varios errores y confusiones que orbitan en torno a la historia del artístico monumento.
EL SEGUNDO MONUMENTO
Con las bases y la columna, todas de mármol, en el mismo lugar en los jardines de la Plaza O'Higgins del Congreso Nacional de Santiago, se había procedido a poner en ellas un conjunto escultórico inspirado sólo en la línea general dejada por Carrier-Belleuse, para continuar honrando allí la memoria de las víctimas, en un sitio tan sensible para la historia como es el lugar preciso donde estaba el Altar Mayor de la Iglesia de la Compañía, como vimos.

A diferencia del conjunto anterior, que no tenía la evocación religiosa que algunos le exigían a una obra de estas características, la nueva tendría un carácter evidentemente ligado a la fe, basándose en diseños del famoso escultor italiano Jacometti, tal como sucedió con la Virgen del Cerro San Cristóbal.
Tanto la virgen llamada La Purísima, como los nuevos ángeles, se encargaron en 1878 al escultor nacional José Miguel Blanco con mármol Carrara. Tanto fue el espanto causado por las anteriores figuras que el artista recibió cartas de la señora Carmen L. Ossa, distinguida dama ligada al proyecto nuevo, presionándolo para no repetir el error de desnudar demasiado sus ángeles e invitándolo a recibir a las "muchas señoras" que irían a su taller a verificar su correcto trabajo.
La imagen de María Inmaculada se eleva, ahora, en el sitio donde estaba antes la sufriente mujer con sus brazos extendidos. Es llamada también La Virgen Orante. Existen registros del cambio de siglo donde ya aparece retratada como postales y estamas religiosas, además de los grabados publicados en "République du Chili", de F. A. Brockhaus, editado en Leipzig. Según la investigadora Liisa Flora Voionmaa Tanner, el congreso decidió su instalación en 1900, pero ya hemos visto que Blanco trabajaba la escultura ya en 1878.
Esta escultura de mármol de la Virgen de la Inmaculada Concepción reza en posición de recogimiento por las víctimas del incendio. Los ángeles de bronce fueron sustituidos por otros ángeles dolientes, también de mármol blanco. No tienen tanta dulzura como los rostros de los originales que están en el Cementerio General, pero sin duda tienen una belleza notable, de facciones casi de serafines renacentistas. A diferencia de los otros, que son sufrientes y dolorosos, éstos tienen la serenidad de los ángeles que reciben en la gloria celestial a las víctimas. También se conservan los pequeños querubines de bronce del monumento original, bajo cada uno de los ángeles mayores. Uno de ellos custodia aún la primera placa que está allí, desde la fundación del conjunto artístico original en 1873.
Los jardines de la Plaza O'Higgins del ex Congreso están bellamente mantenidos, por lo que el monumento pasó a ser sólo la más visible de las piezas que allí se encuentran, existiendo varias otras estatuas y faros de gran esplendor artístico, provenientes de la casa francesa Val D'Osne, incluyendo una hermosa pileta. Árboles grandes, flores y palmas completan el jardín. En general, nada queda ya del horror que allí se viviera en 1863.
Postal antigua con el nuevo conjunto del monumento.
Vista actual del monumento en los jardines de la plaza.
Vista posterior.
Así pues, el conjunto original quedó repartido entre los dos monumentos. Y los dos, a su vez, son para las víctimas del incendio.
Muchas fuentes tienden a creer, repitiendo otro extendido error, que éste sería el monumento originalmente levantado en 1873 para la memoria de las víctimas del incendio. Con extraña audacia, algunas dicen incluso que fue trasladado desde la plazoleta de la iglesia (en la que nunca estuvo) hasta su actual posición en el ex Congreso Nacional. Pero todo es una equivocación, nuevamente: ya vimos que siempre ha sido ésta su ubicación original y que sólo conserva las bases del primer conjunto escultórico, pero no sus figuras principales, como se confirma comparando las fotografías antiguas disponibles del monumento.
Otros documentos que dan crédito a la idea de que el monumento original fue trasladado completo hasta el Cementerio General, noción también errada, ni siquiera mencionan que en los jardines del ex Congreso quedó este otro conjunto, conservando parte del primero allí elevado.

1 comentario:

David Bahamondes dijo...

Muy buen artículo. Cabe destacar que en su libro "El llamado del Fuego" Alberto Ried describe cómo personalmente dirigió el traslado de los restos de las víctimas del incendio a la base del monumento, que es a la vez memorial y sepulcro. Acá http://www.cbn.cl/sitio2/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=158

aparece la siguiente referencia:

"...Cabe hacer notar, que bajo este monolito y fuera
del cementerio, fueron trasladados y sepultados en esa misma oportunidad, los restos de las víctimas.Estos fueron
encontrados íntegros y conservados ajamonados por efecto del humo, siendo un total estimado en 2000 personas, en su
mayoría mujeres.Todo este traslado, lo gestionó, y lo dirigió personalmente, A. Ried Silva"

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