miércoles, 14 de enero de 2009

EL INFAME MISTERIO DE LAS PIEZAS ARTÍSTICAS Y ORNAMENTALES DESAPARECIDAS DESDE EL CERRO SANTA LUCÍA (PARTE II)

Esculturas de Moreau, sobre la fachada del museo. Hoy sólo quedan dos de ellas en el cerro (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874).
Coordenadas: 33°26'26.46"S 70°38'36.81"W
(Continuación de la entrada anterior)
LAS ESTATUAS DEL MUSEO DEL CASTILLO
El Castillo Hidalgo, otrora fuerte español de la cara Norte-Poniente, había sido convertido en un Museo de Arte Indígena en 1874. Vicuña Mackenna le hizo instalar sobre la fachada del ex calabozo del fuerte, cuatro bellas esculturas de estilo clásico, que representaban las Estaciones del Año.
Habían sido fabricadas por el escultor Mathurin Moreau y fundidas por la Casa Val D'Osne, según tenemos entendido. Posteriormente, la construcción albergaría a la Biblioteca Carrasco Albano. Aunque sean de otro diseño, estas piezas eran de similar concepto al de otras estatuas de las estaciones de la misma fundición francesa, que fueron instaladas en la Plaza Victoria de Valparaíso.
En 1910, la terraza del Castillo Hidalgo fue convertida en el primer centro de eventos que tuvo Santiago. Pero, al parecer por entonces, dos de sus estatuas ya habían desaparecido. Las otras dos se encuentran en distintos lugares del cerro: una cerca de la "Subida de las Niñas" (la representación del verano) y otra en la proximidad del Castillo Hidalgo (la representación de la primavera).
Las dos de las cuatro estatuas del Castillo Hidalgo que aún quedan en el cerro: la de la derecha, la imagen femenina que está ahora por el lado norte, hacia el acceso que da al castillo, precisamente; y a la derecha, la representación masculina, hoy día se encuentra en la entrada a la Subida de las Niñas. Esta última está dañada, además, pues le falta el brazo izquierdo.
"Subida de las Niñas" y Acueducto Romano. Se observan las magníficas estatuas y cántaros (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874).
Así de pobres lucen el ex "Acueducto Romano" y la "Subida de las Niñas" en nuestros días. Sólo sobreviven algunos pocos jarrones, algunos en muy mal estado. No se ve en el tramo ninguna de las estatuas que antes los engalanaban.
LAS ESTATUAS DE LA "SUBIDA DE LAS NIÑAS" Y DEL ACUEDUCTO
La ornamentación del camino zig-zag de la "Subida de las Niñas" que asciende en el sector conocido como el Acueducto Romano, hasta la Portada del Escudo Español, en la entrada poniente del ex Castillo González y la actual Terraza Caupolicán, era sencillamente exquisita. Dicho acueducto había sido una obra diseñada por el albañil Tránsito Núñez, fallecido en enero de 1874. Su creación permitía regar los jardines del costado poniente, en el Camino de la Pila de la Moneda.
Este camino hacia el pórtico del Escudo Español, también creado por Núñez en base a dibujos de Manuel Aldunate, y los torreones del acueducto, estaban precedidos por una serie de estatuas de extraordinaria belleza y de evidente inspiración clásica, alternadas en los pilares con ánforas románicas. Desde las remodelaciones que convirtieron el acueducto y su entorno en el camino ascendente más simplificado que hoy existe, estas piezas están desaparecidas, tanto así que cuesta reconocer el actual aspecto de la subida comparándola con las fotos antiguas, independientemente de las radicales remodelaciones que allí han tenido lugar.
Según el "Álbum del Santa Lucía", habían 10 de estas maravillosas estatuas en la "Subida de las Niñas".
Jarrones junto a la Roca Tarpeya y al mirador (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874).
Nótese la cantidad de jarrones tipo fuentes metálicas que han desaparecido solamente en el acceso del Castillo Hidalgo.
Nótese la abundancia de jarrones y ánforas que había por el Castillo Hidalgo (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874).
Jarrones del sector de la "Meseta del Estanque" (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874). Nótese su aspecto y compáreselo con los que hemos fotografiado en un conocido museo de la capital, más abajo.
Vista de dos de los cuatro jarrones metálicos (al frente y al fondo) del Santa Lucía, que habrían sido trasladados hasta el puente Pío Nono, sobre el río Mapocho. En fotografías de archivos históricos y que están fechadas en los ochenta, se observa que el puente tenía 10 jarrones de este tipo en aquel entonces, uno sobre cada pilar de la reja que divide la calzada del paso peatonal. Hoy sólo quedan los jarrones de los extremos.
Más jarrones aparentemente tomados desde el Santa Lucía y hoy dispuestos en las entradas del "Paseo Las Delicias", en plena Alameda Bernardo O'Higgins. Desconocemos si corresponden a ejemplares llevados hasta allá desde el Puente Pío Nono.
JARRONES, CÁNTAROS Y ÁNFORAS
Muchos de los valiosos jarrones y ánforas que se observaban principalmente en el área de las fortificaciones del Cerro Santa Lucía y que eran usados como maseteros para plantas o simplemente como ornamento, se han esfumado sin dejar rastros. Como hemos dicho, más de 300 de ellos ya no están en el paseo.

Se los reconoce por las cuidadosas decoraciones de su diseño, como cuelgas de flores, guirnaldas y cabezas de carneros y saúcos. En las antiguas fotografías del sector de la "Subida de las Niñas" y el acueducto, por ejemplo, se apreciaban 12 magníficas jarras que ya no existen. Adicionalmente, en el Acueducto Romano había más de 50 jarrones de fierro, quedando de ellos sólo nueve en nuestros días.
Según el "Álbum del Santa Lucía", en el sector del Estanque habían también 20 jarrones de mármol que habían sido obsequiados por Ángel Sassi; más de 80 de distintos diseños en metal en la "Subida de las Niñas"; 10 enormes y carísimos jarrones de la casa francesa Val d'Osne y otros 8 de fabricación inglesa en los jardines del Paseo de la Ermita; 2 unidades Val d'Osne más en la "Escala de las Diosas"; 20 jarrones de fierro fundidos en la Escuela de Artes de Santiago, en el sector del Castillo Hidalgo y la Biblioteca Carrasco Albano; otros 2 de modelo Médicis hechos en Florencia, cercanos al sector del "Jardín de Bella Vista", que hoy se conoce como Plazuela de los Naranjos.
Como hemos dicho, se supone que muchos de ellos fueron trasladados a distintos lugares de la urbe. Sin embargo, las investigaciones realizadas por  los ya mencionados expertos sólo han localizado unas 34 de estas piezas, reubicadas en otros puntos de la ciudad, por lo que seguirían perdidas más de 300 de ellas. Se cree, por ejemplo, que 13 de los jarrones de fierro de los modelos originales del acueducto se trasladaron a algunos sitios como el paseo de Las Delicias (en la Alameda Bernardo O'Higgins, paralelo a San Diego-Bandera) y en el Puente Pío Nono (continuación de Vicuña Mackenna sobre el río Mapocho). Todavía habrían, por lo tanto, unos 30 de ellos sin dar noticias sobre su paradero.

Nuestra investigación particular nos ha arrojado evidencia, además, de que algunos de estos particulares modelos de jarrones se encontraban también en el entorno de la Plaza de Armas, al parecer hasta la drástica renovación que sufrió este sector a partir de fines del siglo pasado.

Quizás, la más importante de las observaciones que hemos conseguido en esta cruzada, es la de haber dado con siete de los más valiosos jarrones y cántaros de la colección original del cerro, que se encuentran actualmente en dependencias del Museo Histórico Benjamín Vicuña Mackenna. Corresponden a los siguientes modelos:

  • 2 cántaros ornamentales, me parece que de estilo italiano, con boca estrecha y base de copa, dos cabezas caprinas opuestas y una orla floral también tallada y que los recorre de lado a lado por ambos costados. Según tengo entendido, se encontraban originalmente cerca del que sería el actual acceso Sur del Santa Lucía, principal del paseo, sobreviviendo unas pocas piezas de este tipo allí, en nuestros días, en la Terraza de la Fuente Neptuno. En el Museo se encuentra uno afuera, en la entrada y junto a la fuente (de la que también tenemos algo más que decir) y otro en el interior del recinto, en muy mal estado de conservación.
  • 2 jarrones de gran tamaño y boca ancha, que se encontraban por la terraza del Castillo Hidalgo y el llamado Chalet del Superintendente, probablemente los más grandes de todos los que había en el cerro. Se caracterizaban por tener fondo de copa liso y forma acampanada, de estilo francés. Hay uno junto a las escalas del acceso y otro en el recinto interior.
  • 1 jarrón que había en el sector llamado Plazoleta de la Colonia Agrícola, cerca del Castillo Hidalgo, muy parecido a los anteriores pero un poco más bajo y con la diferencia principal de que su fondo de copa tiene talladas estrías de bordes redondeados, muy característicos. Está ubicado junto a las escalas de acceso.
  • 2 jarrones muy similares a los anteriores, pero con pliegues esculpidos en la base, en la dirección vertical del pedestal. También se encontraban por el sector del Castillo Hidalgo y por los senderos de la cara poniente del cerro, según nuestro parecer. Se encuentran en el sector del patio trasero del Museo.
Más abajo, ofrecemos fotografías de estas piezas de incalculable valor patrimonial e histórico.

Por nuestra parte, hemos encontrado evidencia de que en el entorno de la Plaza de Armas de Santiago (en este caso, esquina de la calle Catedral con Puente) habían varios de los jarrones similares a los desaparecidos desde el Cerro Santa Lucía, piezas que desaparecieron del lugar luego de la enorme remodelación realizada entre 1998 y 2000, durante la alcaldía de Jaime Ravinet. Lamentablemente, sólo conservamos este registro fotográfico de 1994, donde se observa parcialmente uno de estos jarrones. Al fondo, a la derecha, el vértice nororiente de la Catedral de Santiago.
Éste es el tipo de jarrones que había en la entrada de calle Puente. La pieza fotografiada se encuentra aún en la Terraza Neptuno, del cerro. Puede observarse la hermosura de los motivos zoomórficos y mitológicos que decoraban su artístico diseño.
En el caché del website de panoramio.com encontré hace tiempo esta imagen del Correo Central antes de la agresiva remodelación de la Plaza de Armas de Santiago, aunque no tengo individualizado al dueño. Puede observarse un jarrón en un costado, en el sector donde hoy se encuentra la entrada a la estación del Metro subterráneo. Al parecer, los jarrones eran dos y estaban uno a cada lado de la entrada de la calle Puente, que aquí se observa. El jarrón que fotografiara yo en la imagen anterior, entonces, sería el de la esquina opuesta, que no alcanza a aparecer en esta foto, pero se entiende que era el par del que se observa, ampliado en la viñeta. Ninguno de los dos jarrones existe en el sector, hoy en día.

Otro documento fotográfico interesante: Postal de Plaza Yungay, hacia el 1900. Puede reconocerse el sugerente parecido de los jarrones ornamentales del parque con los originales del Cerro Santa Lucía. Hubo algunas líneas de jarrones basados en los modelos Val d'Osne del cerro pero fundidos en las metalurgias de la Escuela de Artes y Oficios de Santiago. Como los de la imagen tampoco están ya en la plaza, no hemos podido confirmar si ésa era su procedencia.

Fuente de las caras de leones de mármol en una filmación del Cerro Santa Lucía de 1929. (disponible en el Instituto de Cinematografía Educativa) Se encontraba al centro de las fontanas de la entrada principal.
Ubicación actual de la misma fuente, en el jardín del Museo Vicuña Mackenna.
LA FUENTE DE MÁRMOL CON LEONES
Junto con los jarrones que se encuentran en el Museo Vicuña Mackenna, al centro del jardín está una valiosísima fuente de mármol con cuatro caras de leones en su base, al estilo grutescos. Es una pieza de extraordinaria belleza y probablemente sean también de factura italiana, aunque no tenemos datos concretos sobre su procedencia. Sí sabemos que aparece en el Cerro Santa Lucía con la gran entrada monumental que se construye al frente y que pasa a ser el acceso principal, permaneciendo allí quizás hasta las remodelaciones de los años cuarenta.
Según información que obtuvimos de la dirección que tenía antes el museo, esta pieza y los jarrones del mismo material habrían sido donados por la familia o descendientes de Vicuña Mackenna a la institución, aunque es extraño que hayan pasado por esas manos si originalmente estaban dispuestos para el paseo del cerro y más aún si corresponden a instalaciones muy posteriores a la administración de Vicuña Mackenna en la Intendencia de Santiago.

De alguna manera esta hermosa fuente llegó allí, entonces, desde el Cerro Santa Lucía. Poco y nulo interés hemos constatado por hacerla retornar a este sitio, por cierto.
Desaparecido faro del sector de sector "Desfiladero del Paraguay" (Fuente imagen: "Álbum del Santa Lucía", de Benjamín Vicuña Mackenna, 1874). Luego de una inspección ocular, creemos que el tubo otrora alimentador de gas es reocupado para pasar el cableado de la transmisión eléctrica que alimenta un pequeño kiosko del sector, pero tenemos nuestras dudas respecto de que los faros propiamente tales, hayan sido todos reutilizados y adaptados al actual alumbrado.
LOS FAROLES DE GAS
A lo largo del parque, existían varios faroles de iluminación a gas que constituían toda una novedad tecnológica en la época y que, con el correr de los años, podrían haberse constituido en piezas de invaluable cotización como reliquias históricas. Sin embargo, en las sucesivas remodelaciones y en el sombrío período de decadencia y olvido que experimentara el cerro como atractivo de la ciudad, estas piezas fueron desapareciendo sin que exista claridad sobre su destino.
En el "Álbum del Santa Lucía", se informa que la "Subida de las Niñas" tenía cinco de estos faroles a gas para iluminar sus ocho vueltas zig-zag, de 286 metros de camino ascendente. En la Plaza de los Campos Eliseos, hoy Plaza Pedro de Valdivia, hacia la cima por el Norte del Santa Lucía, se reportaba la presencia de cuatro grandes candelabros de gas iluminando el paseo y los jardines del sector. El balcón al llamado "Jardín de Bella Vista", más hacia el Poniente, también tenía un elegante faro regalado por Federico Aldunate. Y otro de ellos se alzaba sobre el paseo del Desfiladero del Paraguay, cerca de la piedra donde hoy está la Estatua de Caupolicán. También había al menos dos hermosas estatuas-faroles en la terraza del Castillo Hidalgo, a juzgar por las fotografías de la época.
Presumiblemente, el retiro progresivo de los faroles pudo comenzar con la introducción de las luces de energía eléctrica en las calles de la ciudad, cuando empezara a retirarse la iluminación pública del sistema de gas, con el cambio de siglo. Una versión que no hemos podido confirmar, sugiere que fueron readaptados y reutilizados en el sistema de luz artificial, pero, según consta en las fotografías del Archivo de Chilectra, los faroles eléctricos ya estaban instalados en los jardines principales del cerro en enero de 1928.
Aspecto actual del Jardín Japonés, sin sus cuatro figuras.
LA ORNAMENTACIÓN DEL JARDÍN JAPONÉS
El sector Norte-Oriente del cerro, hacia la calle Victoria Subercaseaux, fue objeto de importantes remodelaciones durante el año de 1958, al crearse allí el bello Jardín Japonés con colaboración de inmigrantes nipones llegados después de la Segunda Guerra Mundial y de la propia Embajada del Japón. El jardín incluía instalaciones decorativas y animales vivos como peces y grullas.
Aunque todavía se conservan algunas de las piezas característicamente japonesas de este tramo del paseo, el conjunto incluía preciosas figuras zoomórficas de fierro que ya no existen: dos grullas, un caracol y un pez. Hacia principios de los años setenta, estas imágenes requerían ser restauradas, por lo que fueron enviadas al Departamento de Obras Nuevas de Santiago.
Nunca fueron colocadas nuevamente en su lugar. Las cuatro figuras aparecen en el inventario municipal como guardadas en el Parque O'Higgins (unos datos informales nos dicen que fue en unas bodegas, y otros que se trasladaron a un jardincillo oriental que también tiene el parque pero que ahora está cerrado al público), pero sólo hasta 1998, donde se les pierde la pista.
Los robos y desmantelamientos no son el único problema: aquí vemos un jarrón metálico roto, al final de la "Subida de las Niñas" y en el acceso poniente a la Terraza Caupolicán.
Otro valioso jarrón en mal estado. Es del tipo que hemos identificado como presentes en la entrada de calle Puente, hasta las modificaciones de la Plaza de Armas y la construcción de la estación del metro. Nótese el jarrón tipo ánfora, al fondo, y compárela con la que mostramos más abajo y que se encuentra en la entrada del Museo Vicuña Mackenna.
Enormes jarrones de mármol en la entrada del Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna, inaugurado en 1947 (Av. Vicuña Mackenna 94, Providencia). Su diseño es, evidentemente, el mismo de los que desaparecieron desde el Cerro Santa Lucía.
Acercamiento a los jarrones de mármol del Museo Vicuña Mackenna. El de la izquierda, corresponde al tipo de ánforas ornamentales que estaban cerca del acceso Sur del Santa Lucía, sobreviviendo unos pocos allí en nuestros días, en la Terraza de la Fuente Neptuno. Parecen ser las mismas que estaban en el círculo central de la Plaza de Armas de Santiago hacia 1850, y habrían sido trasladadas después al cerro, pero donde sólo quedan hoy algunas. El del centro, es del tipo de jarrones de gran tamaño que se encontraban por la terraza del Castillo Hidalgo y el llamado Chalet del Superintendente; probablemente los más grandes de todos los del cerro. El de la derecha, nos parece que corresponde a los jarrones del tipo que había en el sector de la Plazoleta de la Colonia Agrícola, cerca del Castillo Hidalgo, y se encuentra parcialmente dañado.
Otros modelos de jarrones de mármol que se encuentran en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna, en este caso, en el sector del patio. Se reconocen por los diseños de estrías que siguen la verticalidad del pilar o pedestal hasta la base. Los jarrones están a la derecha y a la izquierda. Al centro, hemos hecho un acercamiento a la base, que es muy propia y característica (Imágenes: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).
Más jarrones de mármol que se encuentran en el Museo Histórico Benjamín Vicuña Mackenna. Estos corresponden al interior del recinto. El de la izquierda es del tipo cántaro-ánfora con cabezas caprinas opuestas y está en muy mal estado, además de desmontado de su pedestal, como se observa en la imagen compuesta. El de la derecha es del mismo tipo (de cuello y base lisa) que se encuentra junto a las escaleras del acceso al Museo (Imágenes: gentileza del investigador histórico Marcelo Villalba).

5 comentarios:

José Nieto Vega dijo...

Hermoso blog y triste a la vez.
Acabo de subir a mi página facebook "Chile postales de Santiago", fotografías del cerro que tomé en septiembre del 2010. Estando en esta tarea, alguién me comentó que una hermosa imagen se encuentra en la oficina del administrador del cerro. Sería bueno investigar ya que toda esa ornamentación es patrimonio de todos.
También me tomé la libertad de bajar imágenes de este blog para complementar mi trabajo.
Me llamo José Nieto Vega, soy diseñador gráfico y amante de la historia.
También les invito a ver mi aporte Bicentenario:
postalesdelponiente.com

Saludos y felicitaciones por el blog

Jose Antonio ilianovic dijo...

hola me intereso tu investigacion ... por si no lo sabias
existe mas ornamentacion del cerro desparramada en la ciudad
anda a metro pila del ganso actaul estacion alberto hurtado
y estacion ecuador
camina por el bandejon central de alameda
y ahi habran aproximandamente unas 5 figuras jarrones que corresponden al mismo diseño

han estado ahi por 20 años
aproximadamente . estan pintado blanco

Criss dijo...

Gracias por el dato, don José... Efectivamente, hay varios otros sitios donde se encuentran posibles jarrones del Santa Lucía pero que no mencioné por espacio. Sobre el caso particular que Ud. señala, también intenté hacer algo al respecto pero con cero resultado: http://urbatorium.blogspot.com/2011/11/proposito-de-unos-jarrones-sustraidos.html

tia celeste dijo...

hola hace poco tuve un evento alla en el castillo hidalgo pero realmente esta muy modificado en realidad la modernidad ha afectado mucho nuestro patrimonio(de haber tenido este conocimiento hubiese tomado fotografias a las fotos que pude ver en la administración del castillo y si tienen algunas muy antiguas del castillo y alrededores lo lamento)chile se esta maltratando y nuestra cultura esta quedando atras....

Anónimo dijo...

Es imposible sentir un poco de pena y impotencia por el poco valor que le dieron este tipo de cosas, sin duda existe un patrimonio que marco una época importante en Santiago como lo fue este hermoso cerro Huelen,transformandoce luego en el cerro Santa Lucia siendo un lugar con un hermoso castillo Hidalgo que le dio vida a esta cuidad y marco parte de la historia, no nos queda mas en estos días apreciar lo que queda como un tesoro u darle el valor que realmente tiene, es por eso que se agradece esta pagina,por brindar importante informacion acerca del hermoso patrimonio que tenemos. Gracias

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