miércoles, 7 de enero de 2009

BARRIO SAN CAMILO: LA SANTA Y PERVERSA CALLE FRAY CAMILO HENRÍQUEZ

Coordenadas: 33°26'33.78"S 70°38'11.20"W (inicio) / 33°27'21.04"S 70°37'55.88"W (final)
Por allí por 1990 o un poco antes, unos amigos de mi vecindario de entonces en La Florida, llegaban a los encuentros de fin de semana a contar sus poco inocentes travesuras en su paso por calle Fray Camilo Henríquez, lugar en donde solían reunirse liderados por Mauricio, Rodrigo y Oscar.
Hubo un tiempo en que aparecían todos los viernes en la madrugada relatando, entre risas, cómo se habían perturbado y molestado a los "maricones de San Camilo" burlándose de los mismos travestis y sus clientes, arrancando cuando estos salían persiguiéndolos, fingiendo sacarles fotografías con flash, iluminándolos con lámparas, haciéndose pasar por turistas confundidos buscando una dirección, gritándoles "¡los pacos!" para que salieran escapando al instante, tocándole sirenas y espantándoles la clientela con gritaderas y bocinazos desde su automóvil... En fin, molestar; sólo molestar.
Jamás me invitaron a sus maldades, por suerte. Sin embargo, en mis viajes por Barrio Matadero hacia o desde mi querido liceo, el Manuel Barros Borgoño, pasé frecuentemente por San Camilo sin poder confirmar ninguna de las torcidas imágenes que reportaban y que entretenían el morbo adolescente de aquellos conocidos.
Esquina de Fray Camilo Henríquez con Curicó, vista hacia el Sur.
Esquina Nororiente del cruce con General Jofré.
Edificio ministerial, aparentemente sobre el sitio de un antiguo prostíbulo del barrio.
Fachada en ruinas de la vieja casona la lado del mismo edificio.
La "Caseta Roja", en la esquina de Marín.
Me parecía más bien una calle tranquila, tradicional, de gente conservadora; habitada por ancianos y retirados, y cuando no, por gente de trabajo, con sus pequeños jardines exteriores de vereda, gatos ronroneando en las ventanas y alguna viejita muy canosa pelando una fruta en la entrada de su residencia. Lo menos semejante al barrio rojo que me describía con tanta sorna el parcito. Casi llegué a dudar de la autenticidad o de la mesura de sus historias.
El tiempo y la comprensión de las pautas que se dan en nuestra sociedad me ha permitido entender qué sucedía, sin embargo: Mi error fue pasar por allí siempre de día, sin captar que la entonces llamada calle San Camilo, desde su inicio en Avenida Manuel Antonio Matta hasta su desembocadura en Diagonal Paraguay (sigo la dirección de su tránsito), es un reflejo de la bipolaridad esquizofrénica de nuestra ciudad de Santiago, y particularmente de la zona centro: Doctor Jake de día, Mister Hide de noche. Un jing-jang de pavimento, adoquines y casas viejas. La eterna lucha de los opuestos.
Hace poco publicamos la historia de uno de los más famosos prostíbulos de la ex calle San Camilo, según lo describe en una columna el escritor Antonio Gil aunque no estamos seguros de que se trate de "La Nena del Banjo", como él asegura.
Palomas en la acera de pastelones clásicos, cerca del cruce con Marín.
Sede del prestigioso Club Deportivo Juan Ramsay, en el número 340 de la calle.
Detalle de las placas históricas del Club Juan Ramsay.
Este aspecto enladrillado, cerca de Santa Isabel. De las fachadas más antiguas.
Otra sede institucional: Fundación Grupo Lazos, en el 424 de la calle.
Casas típicas, cerca del cruce con Santa Isabel.
Cuando fui a tomar fotografías de las actuales dependencias ministeriales que ocupan el lugar del desaparecido lenocinio, hacia fines de noviembre del año pasado y para reproducirlas con el aludido texto, aproveché de registrar todas las imágenes que aquí expongo, y que se concentran principalmente en las casonas más antiguas e históricas de toda la calle, ideales para ser presentadas en el correspondiente orden consecutivo, de Norte a Sur, caminando en la dirección puesta del tránsito.
Sólo omití imágenes de la cuadra donde la calle empalma con Diagonal Paraguay, ya que este sector está tan modificado y reconstruido que no conserva nada del aspecto original de su arquitectura.
La calle nace con los trazados de este lugar de Santiago, al Sureste del Centro Histórico, por ahí por el siglo XIX. Según documentos como el plano "De la Vallée de Santiago, capitale du royaume de Chili", confeccionado por Amadeo Frezier en 1732, todavía en la tardía Colonia no era urbanizada esta parte de la ciudad, que no era más que una mera periferia adyacente a la Calle de la Ollería o Calle de la Maestranza, la actual Avenida Portugal, donde existía cierta relevancia comercial. Sin embargo, su definición en el plano comienza a aflorar sólo en los tiempos del crecimiento urbano experimentados durante la vida republicana, saliendo Santiago de su calabozo natural entre el río Mapocho y la Cañada de la Alameda.
Algunas ruinas en el mismo sector. Quizás qué secretos quedaron entre los escombros.
Otra parte de la cuadra donde se observa el cambio del barrio en pleno proceso.
Casona esquina surponiente, en el conflictivo sector de Argomedo.
Esta fachada sobrevive, pese a ser una de las más antiguas, según parece.
Hace mucho tiempo que nadie riega esta planta, en el segundo piso.
En 1875, el entonces Intendente don Benjamín Vicuña Mackenna, como parte de su valiosa gestión acentuada en el hermoseamiento y el progreso de la capital chilena, hizo publicar el primer Plano Oficial de la Ciudad de Santiago, encargado al ingeniero Ernesto Ansart. En dicho documento no sólo aparece con claridad la calle que nos ocupa, sino que también es mencionada como Fray Camilo Henríquez, así bautizada en homenaje al religioso que sirviera a la Independencia de Chile en los tiempos del General Carrera, y que fundara la primera imprenta chilena.
A su vez, en el sector habían empezado a constituirse en aquellos días algunas residencias que, como en otros barrios típicos del casco antiguo de la ciudad, tenían cierto estilo elegantemente europeísta, priorizando las fachadas al frente, los patios-solares y la simpleza de un piso. La tendencia a la construcción de esta clase de ornamentadas casonas, incluso algunas cada vez más bellas y ostentosas, todavía se mantenía en los años veintes, a juzgar por los registros que pueden leerse en las propias fachadas de la arquitectura del barrio.
La calle permaneció, oficialmente, 70 años con el nombre del ilustre sacerdote de la Independencia. Pero la denominación Fray Camilo comenzó a corromperse en San Camilo, en el vulgo. En 1944, durante la Presidencia de don Juan Antonio Ríos y siendo Alcalde de Santiago don Galvarino Gallardo Nieto, se intentó reordenar y definir las denominaciones de cerca de medio millar de calles de la ciudad, y así Fray Camilo Henríquez quedó rebautizada como San Camilo.
Cité situado en el número 655, al lado poniente de la calle.
Esta flora sí está bien cuidada por los dueños de casa.
Otra de las más antiguas fachadas enladrilladas, cerca de 10 de Julio, en la dirección de San Camilo 660. Este local correspondió a una fábrica y local de venta de licores "Despouy y Cía.", fundada hacia 1950 y que fuera dirigida por don Jorge Dalgalarrando Arriagada.
Otro hermoso cité del barrio, en Carmilo Henríquez 682, por el costado oriente.
Pero de “santa”, la calle ya tenía poco... Muy poco.
Con el desplazamiento de las familias más pudientes hacia otros puntos de la metrópoli, San Camilo se había ido convirtiendo en un barrio popular oscuro, ofertando placeres nocturnos que eran frecuentados por los sectores de clases bajas y trabajadores. Proliferaron los prostíbulos y sus bellas casonas y cités comenzaron a transformarse en rincones de amor furtivo, especialmente en el sector ubicado entre Argomedo y Santa Isabel.
La calidad de vida del vecindario, por consiguiente, tendió a decaer a pesar de la ubicación privilegiada del sector. Pese a todo, había algo de pintoresco en esta historia: Muchas de esas viejas casas que todavía quedan en pie, sobreviviendo a la picota y al martillo, fueron centros románticos de grandes pasiones pecaminosas y de poncheras lujuriosas, donde bullían los encantos de las niñas felices.
En un interesante reportaje de la Revista Ya, de “El Mercurio”, publicado el martes 13 de marzo de 2001 bajo el título “San Camilo: historias a la luz del día”, una residente llamada Cecilia Cifuentes, que a la sazón llevaba sus 56 años de vida en esta calle, recordaba sobre su infancia, durante la época de apogeo de los prostíbulos en el barrio:
“Yo vivía a pocas cuadras y cuando uno pasaba esas mujeres la saludaban con mucho respeto; claro que yo no salía mucho. Mis hermanos tenían más libertad y algunos vecinos a veces iban a bailar a esos lugares…".
Más ruinas donde quedan desnudados los antiguos adobes de las construcciones.
Esquina nororiente, cruce con 10 de Julio Huamachuco. Detalle de la fecha de construcción en la corona de la fachada: 1924.
Fachadas de ladrillos, en la esquina siguiente a 10 de Julio Huamachuco, hacia el Sur.
Otro entrevistado eras el marido de doña Cecilia, don Antonio Vásquez, que llevaba sus 59 años viviendo también allí. Recuerda parte de este aspecto pintoresco y bohemio que tenían los prostíbulos de San Camilo, ciertamente mucho más inofensivos que la posterior cara que se le vería al barrio:
"Esta calle estaba marcada por los prostíbulos, pero a pesar de eso esa gente practicaba su oficio de alguna manera digna. El impacto de verlos en la vía pública no existía. Había un sector normal por así decir que no veía esos inconvenientes. No ocurría la exhibición descarada de estos tíos vestidos de mujer. Había una bohemia de periodistas, intelectuales, profesionales que venían no sólo por el tema sexual, sino buscando el relax y por ver un salón exquisitamente decorado, con muy buen gusto.
…El resto era un barrio como cualquier otro y los que vivíamos acá circulábamos con absoluta libertad. Teníamos actividades deportivas y eso congregaba a todos, incluidos los niños de los prostíbulos. Algunas mujeres decidían cambiar de vida y se ofrecían para hacer labores domésticas y las contrataban en las calles cercanas. Esas mujeres tenían una conducta muy respetuosa, no eran exhibicionistas. Hoy este barrio es mucho más decadente que antes. Es impactante el tema de la droga, hace tres años pululan estos enfermos, ahí hay gente de buenas familias, gente con hijos".
El empobrecimiento del barrio y de la clientela, entonces, empezaba a hacer mella en San Camilo. Los burdeles desaparecían o eran demolidos, pues la falta de mantención era tal que quedaron irrecuperables, constituyendo también verdaderos focos de insalubridad. Muchas mujeres pobres quedaron sin sustento, a consecuencia de esto. La misma entrevistada informa cómo un solidario grupo de vecinos intentó rescatar de la marginalidad a muchos niños del sector, hijos de las prostitutas o delincuentes, dándoles escolaridad y alimentación con ayuda de boy scouts y comunidades religiosas de las iglesias cercanas:
"Desgraciadamente son contados los que se salvaron. Un hijo de una prostituta quedó abandonado cuando ella murió. Tendría unos seis años cuando quedó solo y comenzó a vagar por el barrio acompañado de su perro, el Colo Colo. Por acá le daban comida, en un local le regalaban dulces y pasteles, en la carnicería le freían unos bistecs y él se sentaba en la cuneta con su perro y comían los dos. Un día le atropellaron al perro y murió. Esta criatura se sentó en la cuneta, abrazando al animal y no quería nada de nada, porque el Colo Colo era su familia. Mi marido conversó con él y le preguntó si le gustaría ir a un lugar donde estuviera protegido y pudiera crecer, formarse mejor. El niño estaba desesperado y aceptó irse a un hogar de Carabineros, donde lo recibieron muy bien.
Esa criatura no tenía ni papeles. Años después vino un carabinero joven aquí a la casa.
Cuando le abrí la puerta me dijo ¿se acuerda de mí? Soy el Colo Colo".
Pero la decadencia continuó acosando a San Camilo. La calle comenzó a ser escenario de ferias libres tres veces a la semana, por lo que pasaba sucia y maloliente. Era posible encontrar de todas las clases de desperdicios imaginables: orgánicos, industriales, áridos, metales, escombros, chatarra, etc.
Aunque es antigua la particularidad de la "oferta sexual" que caracterizaría al barrio San Camilo, fue hacia inicios de los años ochenta y a pesar de recuperar gran parte de su ornato, que empezó a aglutinar la señalada actividad de prostitución homosexual como la principal allí ofrecida, pues antes era territorio también de prostitutas mujeres. Al parecer, esto sucedió por influencia de un clásico prostíbulo de transexuales del sector, que según algunos testimonios se encontraba por aquí.
Un cité con aspecto de conventillo primitivo, en el mismo sector.
Pasaje residencial Buenos Aires, conservando su aspecto original de cité.
Esquina Suroriente, cruce con Porvenir.
También hubo una masiva emigración de la remolienda homosexual hacia este barrio, tras la desaparición de muchas casitas que estaban más abajo, por el lado de 10 de Julio. Conforme seguían desapareciendo las viejas y tradicionales casas de remolienda y muchas de sus casonas en peor estado seguían siendo demolidas, los travestis se tomaban paulatinamente este barrio, hasta el punto de convertirlo en su principal núcleo de oferta sexual en Santiago, durante aquellos años en que mis amigos mencionados iban a perturbarlos y burlarse de los clientes, motivados por su crueldad juvenil.
No los justifico, pero tampoco los culpo del todo, sin embargo: los personajes que llegaban al barrio no eran residentes y me consta, de hecho, que tenían bajo amenaza constante a varios de los vecinos. Solían protagonizar violentas riñas entre ellos mismos y bebían sin moderaciones, volviéndose agresivos con quienes vivían en el sector, seguramente por refuerzos narcóticos, mostrándose especialmente hostiles contra las mujeres jóvenes o los hombres que no accedían a sus invitaciones supuestamente "seductoras". También defecaban en la calle sin ningún pudor y, en su afán de atraer clientes, solían pasearse desnudos por el barrio, generalmente borrachos como cuba. Aunque algunos idealicen aquellos años, San Camilo estaba en un estado deplorable.
Con la degeneración social frenética y desbordada, llegaron las drogas y la delincuencia. La esquina de San Camilo con Argomedo se convirtió en una de las más famosas en la venta de narcóticos y muchos actos criminales contra vecinos o transeúntes inocentes comenzaron a ser denunciados con cada vez más frecuencia.
La noche estaba fuera de control. La salubridad era un tema desconocido: muchos de esos travestis fallecieron a consecuencia de las complicaciones del SIDA en tiempos en que ofrecían sus servicios sin ninguna prevención contra contagios. En las cuadras junto a 10 de Julio, a puras penas podía transitarse entre tanto borracho y drogadicto desplomado. Y, para poder mantener este telón de impunidad nocturna, travestidos y narcotraficantes se encargaban de destruir el alumbrado público, amenazando y atacando a los residentes que solicitaran repararlo o mejorarlo. Los propios drogadictos y mendigos actuaban como sicarios, como también tuve ocasión de observarlo en alguna época viviendo muy cerca de este barrio.
Grupos defensores de los derechos de minorías sexuales, ignorantes de lo que en realidad ocurría o, acaso, cómplices de todo esto, sacaron sus garras intentando acusar a los vecinos de homofobia y otros anatemas sensacionalistas que exculparan a los travestis de la verdadera mafia en que habían sumido al sector. La verdad es que, a esas alturas, la corrosión del barrio se debía a temas estrictamente delincuenciales y abusos de alcohol o drogas, no a trasfondos de tolerancia o espacio para las minorías.
Jardín exterior, casi llegando a Avenida Matta.
Era común que los prostíbulos tuvieran un gato. Este, sin embargo, parece tener mejor reputación, vagando cerca de Avenida Matta..
Vista de la calle, hacia el Norte, desde su origen en Avenida Matta.
En octubre de 2000, durante la alcaldía de Jaime Ravinet de la Fuente y luego de haberse cumplido 175 años desde el nacimiento de Camilo Henríquez, la Municipalidad de Santiago le cambió formalmente el nombre a la calle San Camilo, que cumplía ya 56 años en uso, recuperando el original de Fray Camilo Henríquez. Esto se hizo previa consulta a los vecinos, en septiembre del año anterior.
A pesar de esto, ha perdurado la tendencia a seguir llamando San Camilo al barrio y a la calle. La verdad es que, en el clima de inseguridad y miedo que reinaba en la calle, la medida casi cosmética del cambio de nombre que pretendía cambiar la imagen del barrio, pasó prácticamente inadvertida por el público.
Sin poder negarse a las denuncias, el siguiente Alcalde, Joaquín Lavín, decidió poner manos a la obra contra la delincuencia en coordinación con las demás autoridades y organismos de seguridad pública. Hacia principios de 2001, se cerraron varios de los últimos prostíbulos que sobrevivían, y en marzo siguiente hizo instalar en una de las esquinas estratégicas de la calle un Centro de Seguridad e Información, más conocido como la Caseta Roja, además de intensificar la vigilancia del barrio, ya que las clausuras dejaron a más prostitutas y travestis ofreciendo sus servicios sexuales en la calle. Esto fue un impacto notable en el lugar.
Actualmente, el comercio homosexual y la violencia han descendido bastante, alojándose principalmente en el sector de Diagonal Paraguay o desplazándose hacia las avenidas Vicuña Mackenna y Portugal. Sin embargo, persiste el problema social que representa esta clase de oferta, generando una dura controversia sobre la conveniencia o perjuicio de crear un “barrio rojo” dentro de la capital, que desligue por fin a barrios como el de San Camilo del estigma que ha arrastrado hasta nuestros días y que aún se mantiene en su larga e histórica calle de casonas típicamente santiaguinas.

37 comentarios:

Anónimo dijo...

La Santa y Perversa.

Cuantos de los que hoy leen este articulo no conocieron sus salones de pisos de madera, donde en el dia eran pulidos con virutilla y luego encerados para recibir a los clientes.

Cuantas historias no nacieron y murieron en sus salones, de amor y sufrimiento.

No se si llamarla perversa, porque exitio mucha gente de buen corazón que vivio en esas casas porque no conocia otra cosa, o no tenian opción, en fin, eso ya no importa.

Miles de historias hay en sus casas y miles de nombres olvidados por conveniencia.

Anónimo dijo...

Yo nací en San Camilo, ya en el ocaso de su esplendor en el año de 1986. Siempre que camino por esta calle me vienen los recuerdos de infancia, de las esquinas desde la Av.10 de Julio hasta calle Marín repletas de travestis y mujeres prostitutas. Las noches repletas de obreros, mecanicos, comerciantes, recorriendo los prostibulos de San Camilo con Santa Isabel. Recuerdo las celebraciones de años nuevos en las veredas de la calle San Camilo desde 10 de Julio hasta Santa Isabel, con la precencia de la orquesta de Pachuco y la Cubanacan, las cabronas y prostitutas bailando en la calle. Por cierto las celebraciones de navidad para los niños del barrio, que cada noche del 25 acudían a las puertas de estas casonas a recibir los generosos regalos de estas señoras. Eso sí esta calle tuvo su fama de ser muy brava, quizas la mas brava del casco historico de Stgo. Por las noche de jolgorio era muy frecuente ver peleas a cuchillo entre los cafiches y personas ajenas al barrio que querían hacer de las suyas. Ya con la llegada masiva del comercio homosexual los prostibulos perdieron la buena fama, y los travestis y cafiches empesaron el comercio de pasta base, lo que se tradujo en balaceras, asesinatos, asaltos a transeuntes y cuanto escandalo. Mucha gente se fue, y los que quedaron se sumergieron en la droga, los prostibulos ya solo eran antros de droga y delincuentes de poca monta. Todo esto llego a triste fin cuando en el año 2001 el entonces alcalde Joaquín Lavin ordeno la clausura y demolición de estas casonas, que por cierto ya no tenían dueño desde hace años. Esa día de la demolición los presentes lloravan, por la antigua tradición de una calle bohemia, que nunca mas volvería a ser lo que fue hace mas de 30 años. Hoy todo lo que sobrevive en esta calle son unos cuantos cites, y una que otra casona habitada por gente mayor, y la feria del día viernes. Atras van quedando en el olvido los prostibulos , del "maricón Condesa", "la Pela Jorge", "la Toña", "la Marina", "el chico Lucho"(muerto el día del golpe militar), y cuantos mas ya no recuerdo. Atras quedaran para siempre las aventurillas de los cafiches, cabronas, campanilleros, Prostitutas, travestis, y clientes, entre los cuales recuerdo me solía nombrar mi padre en sus relatos, al extinto periodista Dón Julio Martinez, asiduo cliente de homosexuales.

Criss dijo...

Gracias, muy interesante... Sólo un comentario, pues me parece que hay una confusión: sé de buena fuente que quien acudía a los burdeles gays de San Camilo y Vivaceta era otro conocido periodista deportivo de la época que trabajó con Julito Martínez, pero no era él. Lo que se dice de JM es que aparecía por otros lupanares pero de los tradicionales, según algunos testimonios. Me reservaré el nombre del aludido por respeto a su familia (y su memoria)... Quizás Ud. pueda ayudarme también con una duda: los testimonios de viejos de barrios me han hablado de dos "Condesa", uno en San Camilo y otro más antiguo el ex sector de Las Hornillas, al poniente de Independencia. Nunca he sabido si son el mismo personaje o dos diferentes, porque también ambos testimonios están sepadados por una considerable cantidad de tiempo, de unos 50 años. Saludos y gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

Aludiendo a lo de Don Julio Martinez, a la persona que escribio el anterior comentario le puedo decir, de buena fe, que todo lo que Yo mencione es feaciente. Sepa Usted que las correrías de Julio Martinez empezaron en el famoso prostibulo de "La Nena del Banjo", entonces ubicado en la decada del 60 en los callejones de calle Raulí con calle Ricanten, aledaños a la av. 10 de Julio. Con respecto al "Maricón Condesa" es el mismo que antes de llegar a Sán Camilo tuvo un prostibulo en la calle de Hurtado y Mendoza aledaña a la ex Cárcel Pública de Santiago. Usted se preguntara como Yo se todas estas historias, pues por la razón que Yo nací y me críe en Sán Camilo, y hasta el día de hoy hablo con la gente antigua que va quedando en el barrio. Como dato curioso le puedo contar que algunas antiguas prostitutas que hicieron fortuna en Sán Camilo se instalaron a fines de los 80 en la calle de Emiliano Figueroa. Y para cualquier duda que tenga le recomiendo ir a entrevistar a unas ya casi jubiladas prostitutas que ay en calle Eyzaguirre, que algunas vez en sus tiempos mozos trabajaron por Sán Camilo. Otro personaje asiduo cliente de este barrio tambien lo fue el humorista Daniel Vilchez, puede preguntarle al cantante Rodolfo Navech, quien es del barrio.

Criss dijo...

Sí, de acuerdo con que JM iba por esos lares, si mi info es porque el que iba a la prostitución gay del barrio habría sido otro famoso periodista deportivo. Vea en la etiqueta "burdeles" del blog a otros artículos con algunas personas que también han tocado el tema. Capaz que hasta nos ubiquemos: yo vivía hasta hace poco en Diagonal Paraguay y siempre anduve tratando de reconstruir la historia del barrio San Camilo consultando a vecinos. Sin embargo, hay algunos que se enojan cuando uno les hace preguntas sobre este pasado de la calle, que es como algo que les molestara. En fin... Saludos y nuevamente gracias por su aporte. La mitad de estas historias las recojo yo y el resto los leales visitantes del blog (fue bueno reactivar la función de comentarios, como veo).

benjamin dijo...

De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atender. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.
“El Condesa” caballeroso conversador, los vecinos, por un tiempo lo fui, de su residencia particular le consideraban por su agradable trato y no habrían creído de quien se trataba. Lo recuerdo en los “Callejones”, en Hurtado de Mendoza no, para después emigrar a Vivaceta casi esquina de Rivera, frente a un convento, a fines de los cincuenta donde se mantuvo por mas de treinta años. Por lo general sus clientes eran delincuentes de cierto renombre en el hampa. . Saludos atentamente BENJAMIN

benjamin dijo...

CRISS.: sobre comentarios de ANÓNIMO creo que algunos se debían revisar, hay muchas cosas en la vida que no vale la pena mencionar, como el nombre del periodista que si frecuentaba Camilo, a medida que pasaba el tiempo fue perdiendo toda dignidad y compostura, optando su familia llevárselo de Stgo han pasado tantos años déjemelo tranquilo en su tumba
“Las correrías” de JM tienen que haber comenzado mucho antes de los sesenta por edad, horario de trabajo y el bohemio ambiente periodísticos de esos años en el centro de Santiago atestado de bares restaurantes boîtes cabaret. “La Nena del Banjo” tenia uno de los burdeles mas reputados de Santiago sin “colitas”.Se ubicaba sin ánimos de contradecir al señor GIL, creo que en calle Tocornal esquina surponiente con Argomedo En mis correrías noctámbulas por muchos años, incontables oportunidades con JM compartí un saludo, un encuentro, un trago en diferentes centros nocturnos “santos y no tan santos” largos de nombrar. Nunca lo encontré y menos supe que frecuentara San Camilo, lo que no hubiera costado saberlo en ese ambiente. Creo que ANONIMO en algunos datos esta mal informado y en otro los nombres están demás. Hay muchas historias que se pueden contar sin nombrar los protagonista, los nombres olvidémoslo. Personalmente considero que la anécdota, la historia o el cuento es el relevante.

De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.
“El Condesa” caballeroso conversador, los vecinos, por un tiempo lo fui, de su residencia particular le consideraban por su agradable trato y no habrían creído de quien se trataba. Lo recuerdo en los “Callejones”, en Hurtado de Mendoza no, para después emigrar a Vivaceta casi esquina de Rivera, frente a un convento, a fines de los cincuenta donde se mantuvo por mas de treinta años. Por lo general sus clientes eran delincuentes de cierto renombre en el hampa. . Saludos atentamente BENJAMIN

BENJAMIN dijo...

CRISS.: sobre comentarios de ANÓNIMO creo que algunos se debían revisar, hay muchas cosas en la vida que no vale la pena mencionar, como el nombre del periodista que si frecuentaba Camilo, a medida que pasaba el tiempo fue perdiendo toda dignidad y compostura, optando su familia llevárselo de Stgo han pasado tantos años déjemelo tranquilo en su tumba
“Las correrías” de JM tienen que haber comenzado mucho antes de los sesenta por edad, horario de trabajo y el bohemio ambiente periodísticos de esos años en el centro de Santiago atestado de bares restaurantes boîtes cabaret. “La nena del banjo” tenia uno de los burdeles mas reputados de Santiago sin “colitas” sin ánimos de contradecir, creo que en calle Tocornal esquina surponiente con Argomedo En mis correrías noctámbulas por muchos años, incontables oportunidades con JM compartí un saludo, un encuentro, un trago en diferentes centros nocturnos “santos y no tan santos” largos de nombrar. Nunca lo encontré y menos supe que frecuentara San Camilo, lo que no hubiera costado saberlo en ese ambiente. Creo que ANONIMO en algunos datos esta mal informado y en otro los nombres están demás. Hay muchas historias que se pueden contar sin nombrar los protagonista, los nombres olvidémoslo. Personalmente considero que la anécdota, la historia o el cuento es el relevante.

De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.
“El Condesa” caballeroso conversador, los vecinos, por un tiempo lo fui, de su residencia particular le consideraban por su agradable trato y no habrían creído de quien se trataba. Lo recuerdo en los “Callejones”, en Hurtado de Mendoza no, para después emigrar a Vivaceta casi esquina de Rivera, frente a un convento, a fines de los cincuenta donde se mantuvo por mas de treinta años. Por lo general sus clientes eran delincuentes de cierto renombre en el hampa. . Saludos atentamente BENJAMIN

benjamin dijo...

CRISS.: sobre comentarios de ANÓNIMO creo que algunos se debían revisar, hay muchas cosas en la vida que no vale la pena mencionar, como el nombre del periodista que si frecuentaba Camilo, a medida que pasaba el tiempo fue perdiendo toda dignidad y compostura, optando su familia llevárselo de Stgo han pasado tantos años déjemelo tranquilo en su tumba
“Las correrías” de JM tienen que haber comenzado mucho antes de los sesenta por edad, horario de trabajo y el bohemio ambiente periodísticos de esos años en el centro de Santiago atestado de bares restaurantes boîtes cabaret. “La nena del banjo” tenia uno de los burdeles mas reputados de Santiago sin “colitas” sin ánimos de contradecir, creo que en calle Tocornal esquina surponiente con Argomedo En mis correrías noctámbulas por muchos años, incontables oportunidades con JM compartí un saludo, un encuentro, un trago en diferentes centros nocturnos “santos y no tan santos” largos de nombrar. Nunca lo encontré y menos supe que frecuentara San Camilo, lo que no hubiera costado saberlo en ese ambiente. Creo que ANONIMO en algunos datos esta mal informado y en otro los nombres están demás. Hay muchas historias que se pueden contar sin nombrar los protagonista, los nombres olvidémoslo. Personalmente considero que la anécdota, la historia o el cuento es el relevante.

Anónimo dijo...

continuación) De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

BENJAMIN dijo...

continuacion De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

BENJAMIN dijo...

De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

BENJAMIN dijo...

continuación “El Condesa” caballeroso conversador, los vecinos, por un tiempo lo fui, de su residencia particular le consideraban por su agradable trato y no habrían creído de quien se trataba. Lo recuerdo en los “Callejones”, en Hurtado de Mendoza no, para después emigrar a Vivaceta casi esquina de Rivera, frente a un convento, a fines de los cincuenta donde se mantuvo por mas de treinta años. Por lo general sus clientes eran delincuentes de cierto renombre en el hampa. . Saludos atentamente BENJAMIN

BENJAMIN dijo...

(ESTE DEBÍA IR ENTRE LOS DOS COMENTARIOS ANTERIORES) De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

BENJAMIN dijo...

(ESTE DEBERIA IR ENTRE DOS ANTERIORES) De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atender. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

BENJAMIN dijo...

De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.

Criss dijo...

Ahí están sus mensajes don Bejamín... El servidor se confunde y bloquea poque los cree "spam" cuando son demasiados seguidos del mismo IP (por eso tuve que rescatarlos). Esta noche subo un artículo sobre una antigua y famosa chiquilla llamada La Loca Marion, de los inicios de Los Callejones y otros rincones parecidos, así que quizás también tenga algo que agregarnos. Saludos, como siempre.

Anónimo dijo...

Parece una pelicula de terror lo comentado por Benjamin sobre el Chico Lucho, pero creo que a mucha gente no le interesaba lo que pasaba en esos sitios, si existieron es porque habian clientes.

benjamin dijo...

Criss .molesto su atención por el reciente comentario de Anónimo. Cierto que a muchos no les interesa el tema pero a mas de los que creemos si, cuantos libros se han escrito sobre esos sitios, sin calificar la calidad de la historia o ficción son éxitos de venta. En cuanto a “película de terror” sobre el comentario del siniestro “Chico Lucho” lo escribi con conocimiento de vivencias, no por comentarios de terceros. Los clientes del burdel no tenían porque enterarse de lo que sucedía “entre bambalinas” y la maldad del proxeneta, iban a divertirse. Existieron, existen y existirán, con el calificativo que se les quiera dar por tener clientela asegurada de tiempos inmemoriales.

BENJJAMIN dijo...

CRISS SALAZAR. FELICITACIONES por tan merecido primer lugar y reconocimiento a su esfuerzo por “ Notas sobre historia urbana y cultural de la ciudad de Santiago” Fervientes deseos que continúen los éxito. Un saludo afectuoso BENJAMIN

Criss dijo...

Muchas gracias don Benja. Después de recibir tanto portazo en la cara, llega a sentirse raro que a uno lo premien por esto. Saludos.

Patry dijo...

Nací en la calle Argomedo entre Portugal y San Camilo, el año 1958, bastantes años antes que Anónimo.
Creo que hacer mención de personajes conocidos y ya fallecidos, le quita todo el romanticismo al barrio y a lo que quiere mostrar el blog.
Ademas hay que tener un poco de respeto por la familia de estas personas, y que en cierta forma eran las que le daban vida al barrio.

BENJAMIN dijo...

Nací en la calle Argomedo entre Portugal y San Camilo, el año 1958, bastantes años antes que Anónimo.
Creo que hacer mención de personajes conocidos y ya fallecidos, le quita todo el romanticismo al barrio y a lo que quiere mostrar el blog.
Ademas hay que tener un poco de respeto por la familia de estas personas, y que en cierta forma eran las que le daban vida al barrio.PATRY cuanta razón tiene en su comentario de respetar nombres familia y personas. Se pueden contar historias sin mencionar nombres, están de más, más aun de fallecidos. (Excepto alguna siniestra exención) lo saluda Benjamin

BENJAMIN dijo...

PATRY cuanta razón tiene en su comentario de respetar nombres familia y personas. Se pueden contar historias sin mencionar nombres, están de más, más aun de fallecidos. (Excepto alguna siniestra exención) Lo saluda Benjamin

Víctor M. Mandujano dijo...

¡Ufffff! qué entretenido y cuánta polémica por un lugar al que uno acudía cuando adolescente. Famosa también fue la calle Ricantén, en cuya esquina con Portugal había un taller de reparación de piezas automotrices y un gallo que vendía "yombinas", que uno compraba con esa estupidez de cabro chico y que el vendedor (un mecánico) comprobaba tras sacarle chispas a la pastilla en una lija de caja de fósforos. Saludos Criss.

victor san martin dijo...

QUERO AGRADESERLE AYODAS LAS PERSONAS QUE ISIERON QUE ESTA CALLE PERDURARA EN EL TIEMPO,CON SUS HISTORIAS DE LUCHA Y MALDAD PERSONAS QUE SUFRIERON Y QUE NACIERON,Y VIVIERON UNA VIDa distinta ala de hoy yo por mi parte he leido casi todas los comentarios y estan para hesr una pelicula les doy las gracias yo estudie en vicuña con porvenir el colegui advebtista,y trancitava todas esas calles savia que eran peligrosa,pero nunca su historia.un saludo a todas las personas que todavia vien en stgo,y en estos varrios yenos de historias que nunca se olvidaran....

Edoturbina dijo...

Hola,

Yo crecí en el barrio desde 1981 hasta 1990, habita la cuadra más conflictiva, entre Sta Isabel y Argomedo.
Digo conflictiva por que realmente en las noches no sabias a que hora llegaban los pacos o los tiras y te sacaban de la cama a punta de patadas o simplemente con unas cuantas lacrimógenas, yo en ese entonces tenía 7 años, mi madre me matriculo en el colegio República de México que en esos años gozaba de buena reputación, digo esto por que veía cuando Fernando Alarcón iba a retirar a su hija al término de la jornada. Mi problema y el de varios de mis pares que vivíamos en San Camilo era el bulling que sufríamos por vivir en la calle de las putas, terminamos todos en el república de Uruguay que está en tocornal.
Viví en 2 sectores de esa cuadra, donde hoy actualmente guardan los carretones de la feria y al frente donde esta el estacionamiento de Hierbalife.
Conoci a los cafiches, cabronas, putas, travestis, lanzas e hijos de estos con los cuales nos hicimos muy amigos, nos tomábamos la cuadra para jugar a la pelota, también recuerdo que el tránsito venía de diagonal Paraguay hacia el sur, confirmo lo que alguien dijo por ahí, las Navidades eran en la cuadra, con una monja que preparaba un acto navideño con la participación de todos, del sitio de la pela Jorge se escapaba el sonido de Pachuco y la cubanacan, todos los niños disfrutando de los fuegos artificiales que vendían en la feria navideña que se realizaba en 10 de julio, el Wuaton Jorge era el negociante que los traía.
Tengo muchas historias que podría contar, pero no soy muy bueno redactando así que para la próxima les cuento más .



Anónimo dijo...

Interesante conocer esas historias ocultas de nuestra ciudad natal. Yo nací en una comuna del sector norponiente de Santiago, y es realmente enriquecedor conocer las historias y anécdotas de nuestro querido hogar.

fernando mahns dijo...

Necesito ayuda para sacar certificado de estudios que no encuentran en el Mineduc :Cual era el Liceo o nombre de este que colindaba con calle Ricanten en la parte de atrás el año 1963? Cual era su calle de entrada? Necesito estos datos para sacar licencia de conducir porque salí de Chile el año 1968 y estuve en USA por 40 años. Si alguien sabe le agradeceré su respuesta a femahns@gmail.com (Me descartuche en San Camilo con Rosanna a mediados de los sesenta).

Anónimo dijo...

Fernando el liceo se llamaba a-13 hoy es liceo confederacion suiza yo estudie del 78 al 81.profesora jefa miriam silva. Roberto

Unknown dijo...

Yo trabaje desde el 1985 al 1989 en calle Copiapo entre santa rosa y san francisco, recuerdo varias historias, pero lo unico que les dire es que quienes escribieron antes que yo, y con mucho respeto PUTA QUE SABEN DE PUTAS.

putero 80s dijo...

Yo trabaje desde el 1985 al 1989 en calle Copiapo entre santa rosa y san francisco, recuerdo varias historias, pero lo unico que les dire es que quienes escribieron antes que yo, y con mucho respeto PUTA QUE SABEN DE PUTAS.

Gabriela Espejo dijo...

Muchas gracias por este trabajo de rescate.

Gabriela Espejo dijo...

Hola, muchas gracias por compartir sus historias.
Me intriga mucho saber que era antes la casona que hasta el año 2010 apoximadamente fue el hogar de ancianas que estaba casi en la esquina de Fray Camilo con Marin, una casona rosada que esta en una foto arriba con unas palomas. Por favor si alguien tiene algo de información al respecto, que me cuente. Saludos

SEÑORA ROSA. dijo...

Yo naci en san camilo en el año 1961 mi familia era la mas conocida la primera cabrona fue mi mama de crianza la sra rosa Vergara y su hija Carmen Vergara ,la pela Jorge y el chico lucho fueron mozos de mi mama antes de ser cabrones de este lugar y pachuco fue amante por años de la pela Jorge y esto lo digo porque yo vivi esto de muy cerca y también recuerdo que mi tia Carmen Vergara tenia a casi toda la policía comprada ya que ellos le informaban cuando hacían arriadas y ellos siempre llegaban a la casa a verla a ella , ha otra anécdota el que siempre iba de parranda era martin Vargas con su comitiva en esos años cuando era famoso .hay muchos recuerdos malos y tristes de este barrio conoci mucha gente buena pero también malas entre ellas a un viejo que reclutaba niños de la calle y los mandaba a robar un hombre horrible , la mayoría de estos cabros los mataron cuando fue el golpe de estado los recuerdo cuando llegaban muy asustados a la casa y mi mama los aconsejaba y les decía que trabajaran pero ellos no sabían hacer nada .todos los días mataban a uno bueno hay muchas cosas por contar pero me duele el alma recordarlas .para agregar la pela gorge murió de un ataque al corazón ya que el tenia marca paso lo se porque siempre lo visitaba y tomaba once con el y su hija adoptiva que se llama Johana.

Unknown dijo...

yo llege a vivir a Jofre con Fray Camilo hace poco el 2009 y vi los ultimos travestis que quedaron....pero me gusta saber que este barrio tiene tantas historias, tanta bohemia... que ganas de saber mas!!!

Criss Salazar dijo...

Mensajes rescatados desde la anterior publicación de estta entrada:

BENJAMIN17 de noviembre de 2010, 20:38

(deberia estar entre los dos anteriores) De los dueños de prostíbulos mencionados por ANONIMO, La “Pelá Jorge” una buena persona, murió baleado por un “guapo”, por tantos años transcurridos no vale la pena nombrar, al que no quiso atende. El chico Lucho sinónimo de maldad increíble, denigrante homosexual, no mas de un metro cincuenta de estatura de pavorosa voz de pito, A sus asiladas las mantenía drogadas, maltrataba sin consideración, si no las azotaba fuerte con una fusta lo hacia con una piola de acero, no las dejaba salir a la calle por temor a que no regresaran, o por faltas menores encerradas en cuartuchos asquerosos. Mantenía un séquito de 10 secuaces cafiches que DIA Y NOCHE le prestaban protección y bien informado de lo que pasaba en su entorno. Falso que muriera ese día, desaparecería meses después por andar contando a quién lo quisiera escuchar que podía seguir atendiendo antes de las horas del toque de queda por que su amante era un teniente de Ejercito del cercano regimiento ubicado en Santa Rosa con Coquimbo. Mas aún, se mantuvo enclaustrado por largo tiempo en una propiedad que había comprado meses antes en Emiliano Figueroa esquina norponiente con Copiapó para instalar otro prostíbulo, le fue imposible por la oposición y contactos de las dos únicas poderosas madame de la cuadra en ese tiempo. Muchos años después me contarían gente de fiar, no me consta, que había aparecido por Vivaceta reclamando propiedad del que había sido el prostíbulo “Las Palmeras”. Sobre este canalla y patético individuo rechazado por los mismo gay y colegas, de increíble maldad, hay mucho que contar.
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Terry Valore23 de febrero de 2016, 15:08

¿Oye porque los burdeles tenian gatos siempre? ¿Cual era la idea de tener gatos? siempre he querido saberlo. A ver si me puedes responder. Gracias.
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