lunes, 30 de junio de 2008

UNA ADVERTENCIA SOBRE LA PROFANACIÓN DEL RÍO MAPOCHO

La siguiente carta fue publicada con algunas modificaciones el día viernes 7 de junio de 2002, en el diario "El Mercurio" de Santiago, bajo el título "Profanación del Mapocho". A la fecha se estaban realizando los trabajos de la Avenida Costanera Norte en el subsuelo de la extensión del río. Al ver el espiral de decadencia y corrupción en que ha caído la ciudad de Santiago en los escasos cinco años que han transcurrido desde la publicación de esta elocuente advertencia del ex embajador y poeta Miguel Serrano, no se puede hacer menos que revisarla como una profesía cumplida. Aquí reproducimos, por lo tanto, la carta en su redacción original.
Señor Director:
Nace del entrecejo de la cabeza de un gigante prisionero de la roca de los Andes. Y es como su pensamiento o su sueño de libertad, proyectado hacia la inmensa lejanía, hacia la eternidad del mar. Por ello recorre llanos, colinas y praderas, haciendo -en un tiempo ya lejano- la alegría de los cóndores, de los sauces, de las diucas y chincoles, reverenciado por los antiguos habitantes de estas frágiles regiones que lo adoraron y agradecieron, jamás pensando interrumpir su curso, su "pensamiento" sagrado y poderoso.

EDGAR ALLAN POE Y LAS AVENTURAS ANTÁRTICAS DE ARTHUR GORDON PYM

Muchos le reprochan que no se trate de una de sus mejores historias y que se aleje del cauce más distintivo de sus relatos, quizás, pero no cabe duda de que “Las Aventuras de Arthur Gordon Pym” (titulado en inglés "The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket”) es una de las obras más extrañas y misteriosas de Edgan Allan Poe, además de conocida; repleta de detalles que parecerían ser símbolos y sugerencias que han hecho correr mucha tinta a los analistas literarios.
Sería por ahí por 1997 cuando mi amigo Rodrigo Arias me trajo desde su ciudad de Colina hasta mi casa en Santiago esta fascinante obra de Poe, en una vieja edición de principios del siglo XX con tapas de cartón y hojas amarillentas de esquinas ya redondeadas por el uso y el tiempo. Doble maravilla: forma y fondo.
El libro, única novela de Poe y escrita antes de sus treinta años, fue editado originalmente en dos partes; pero en 1838 se lo presentó en New York como obra de un solo volumen, como se la conoce hasta ahora.

domingo, 29 de junio de 2008

UNA CARTA SOBRE LA ANTÁRTIDA Y OTROS MITOS

El Dalai Lama rompiendo el protocolo de recepción en el aeropuerto, para saludar a su antiguo amigo durante el exilio en India, el ex embajador Miguel Serrano, al llevar de visita a Chile por primera vez en en 1992... "Del Kailás al Melimoyu"
Este texto corresponde a una carta publicada por el escritor y ex embajador chileno Miguel Serreano, en el diario "El Sur" de Concepción, el lunes 13 de febrero de 2006. A futuro nos propondremos analizar la extraordinaria obra del autor "La Antártida y otros Mitos", título que llevaba esta carta, precisamente.
Hace poco más de un mes se han cumplido setenta años de la construcción de la Base Militar chilena y de mi primer viaje a la Antártida. Podría decir que fui yo el responsable de su ubicación, al haber convencido al comandante Jorge Gándara Boffil de la elección en ese extraordinario sitio.

Viajaban en la inolvidable Fragata Covadonga: Oscar Pinochet de la Barra, el arquitecto Julio Ripamonti, el médico Lermanda, el mayor de Ejército Eduardo Saavedra, el capitán Hugo Schmidt, el teniente de Marina Francisco Araya Proromant, José Miguel Barros y el fotógrafo alemán Gerstmant, entre otros, cuyos nombres quiero dejar aquí estampados, para el recuerdo, en un momento que en Chile ya no se recuerda ni lo que pasó ayer.

LAS PALOMAS QUE SE APODERARON DE LA PLAZA DE ARMAS


Tomé esta imagen con el grupo anterior de fotos en 1993, más o menos, para mi curso de fotografía, con un anciano alimentando las palomas. Nótese que las palomas se veían entonces mucho más numerosas que en nuestros días.
Coordenadas: 33°26'16.50"S 70°39'1.20"W
Hace varios años, creo que en un día de esos en que vestía aún de uniforme escolar y paseaba por la Plaza de Armas perdiendo el tiempo después de clases, los transeúntes de este sector de Santiago sentimos una especie de latigazo sobre las ramas de uno de los árboles que por entonces se encontraban del lado poniente de la plaza, mucho antes de la remodelación con características de desmantelamiento que sufriría este lugar. El golpe vino acompañado de una lluvia de hojas cortadas por un rayo oscuro y la gritadera histérica de pájaros en los alrededores, principalmente gorriones.
Un anciano que barría tranquilamente el piso, mientras usaba su cotona de empleado municipal, observó casi sin sorpresa. “Es un chuncho”, aseguró con propiedad a los presentes, sin distraerse demasiado de su trabajo, salvo para tratar de espantar al depredador con el palo del escobillón. En efecto, entre las hojas verdes, entonces pude ver la faz hipnótica de un pequeño pero feroz chuncho de cabeza redonda y gris, con no más de quince centímetros de altura, con sus característicos ojos penetrantes y en una de cuyas patas se sacudía con las tercianas de la muerte un infeliz gorrión que le serviría de cena.

viernes, 27 de junio de 2008

EL VALOR ESTRATÉGICO DE LA ANTÁRTICA SEGÚN BERNARDO O'HIGGINS

Generalmente, cuando los biógrafos del Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme se refieren a su temprana conciencia territorial sobre la naciente República de Chile, no suelen ir más allá del famoso mantra “Magallanes, Magallanes…” que repitiera el prócer delirando ya en su lecho de muerte, en el exilio en Perú.
Bien: estamos de acuerdo en que O’Higgins consideraba a Magallanes, la Finis Terrae, como la llave del futuro para su patria, y por eso se llevó hasta su último aliento. Lo dice textualmente en sus misivas a amigos y camaradas de armas. Sin embargo, cabe detenerse en una pregunta: ¿La llave PARA QUÉ?
La Patagonia y Magallanes tenían un valor propio que O’Higgins le conocía perfectamente, a diferencia de la mayoría de sus demás compatriotas en la época, según se deriva conclusión de las cartas que enviaba a las autoridades chilenas, abogando fervorosamente por la pronta toma de posesión del Estrecho. El 24 de octubre de 1830, por ejemplo, escribe al futuro Presidente Joaquín Prieto insistiéndole en la necesidad de incorporar a la República a todos los chilenos que vivían en las partes más aisladas del territorio, demostrando sus convencimientos sobre los chilenos de la Patagonia Oriental:

¿MENHIRES EN LA PATAGONIA CHILENA?

Una "Piedra Clavada" de 40 metros de altura, en la proximidad de Chile Chico, camino a la Reserva Laguna Jeinimeni.
El siguiente trabajo fue publicado por el historiador chileno Rafael Videla Eissmann en abril del año 2006. Corresponde a un fragmento del libro “Menhires. Construcciones Megalíticas en Chile” (Ediciones Riapantú. 2006). Ha sido reproducido en otros sitios webs sin referencias a su autoría, la que aquí enfatizamos y respetaremos.
ARQUEOLOGÍA DESCONOCIDA
Te hacemos saber que lejos de nuestra tierra, entre el sur y el poniente, está un gran reino llamado Chili, poblado de muchas gentes, con los cuales no tenemos comercio alguno, por una gran cordillera de sierra nevada que hay entre ellos y nosotros; más, la relación tenemos de nuestros padres y abuelos. Y pareciónos dártela para que hagas por bien conquistar aquella tierra. Inca Garcilaso de la Vega (Comentarios Reales de los Incas. Primera Parte. Madrid, 1772)
Silenciosos vestigios de una remota edad, los Menhires hallados en la Patagonia son la manifestación de un antiquísimo estadio cultural correspondiente a las expresiones megalíticas de los primigenios moradores de Chile, quienes irguieron los Menhires en una época precedente al poblamiento asiático - mongoloide y polinesio.

jueves, 26 de junio de 2008

LAS RUINAS DE UNA CIVILIZACIÓN PERDIDA BAJO EL HIELO POLAR

Tendremos tiempo, a futuro, de detallar la extraordinaria narración de Howard P. Lovecraft titulada “En las Montañas de la Locura”, probablemente la más inquietante y aterradora historia que se haya escrito sobre los secretos de la Antártica, desde la pluma de un auténtico maestro del género, además.
Por ahora, sólo evocaré una parte de dicho relato, la más central quizás, sobre el horrendo hallazgo que realiza un grupo de exploradores al encontrarse con los restos de una civilización no humana, atrapada en los hielos polares. Es parte del sustento del interesante mito antártico que abordaré en esta entrada y que tiene ciertas aristas históricas, además.
Por su precisión, me apropio de la traducción del texto de Lovecraft hecha por Fernando Calleja para la “Universidad Miskatónica Lovecraftiana”:

EL FALSO E INNECESARIO DILEMA NOMINAL DE ISLAS FALKLAND VS. MALVINAS

"Islas Falkland" en mapa de Arrowsmith de 1814
A lo largo de los siglos las islas del archipiélago que ahora conocemos como Islas Falkland o Malvinas, recibieron una gran cantidad de nombres y denominaciones, siendo la más popular -en el habla hispana actual- esta última, la de Malvinas.
Históricamente, sin embargo, parece ser que ha tenido mayor relevancia e importancia el nombre de las islas el título de Falkland, por mucho que esto irrite a ciertos propagandistas convencidos de una concepción poco científica sobre lo que el mero uso del idioma y los endónimos pudiese representar a favor de los intereses argentinos o británicos sobre el mismo archipiélago, según corresponda. Creo poder demostrar el error de tales apreciaciones un tanto infantiles.
Por supuesto que esto no importa a algunos autores que pretenden crear, actualmente, un ambiente solidario a la posición argentina sobre el archipiélago, al sugerirse en América Latina y España el uso de la denominación Malvinas (en realidad, preferida por ser más cómoda fonéticamente) en forma "nominativa" en favor del país platense, y por sobre la que utilizan hasta nuestros días los británicos. Sin embargo, es fácil verificar la profunda miopía de este pensamiento y su falta de sustento en la historia nominal misma del archipiélago.

miércoles, 25 de junio de 2008

LA LEYENDA DE KANASAKA: EL TERRORÍFICO YAGÁN ATRAPADO EN EL TÉMPANO

Un mito del pueblo selk'nam decía que los habitantes de Tierra del Fuego provenían de una misteriosa “isla blanca” austral. Es decir, la Antártica. El investigador Roberto Rengifo se encargó de enfocar esta leyenda desde el punto de vista científico, al proponer su teoría del poblamiento de América desde el Sur hacia el Norte, al inverso de lo que entiende la antropología tradicional.
Quizás la mitología austral haya concebido ya un eslabón legendario de esta mítica migración humana por los hielos del fin del mundo.
Al Premio Nacional de Literatura de 1964, el gran Francisco Coloane, le debemos la inmortalidad de una leyenda que vuelve a anexar la presencia de seres humanos en el extremo sur de América con los hielos de la “isla blanca” del Continente Antártico: “El Témpano de Kanasaka”, cuento de su autoría publicado en 1968 y que figura en el libro “Cabo de Hornos”.

martes, 24 de junio de 2008

RAMÓN CAÑAS MONTALVA Y LA ANTÁRTICA: UN CHILENO ENTRE LOS PIONEROS DE LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL

General Ramón Cañas Montalva, un visionario sin parangón en la geopolítica antártica
Podrá sonar extraño a estas alturas, pero en la historia de la Geopolítica y de su surgimiento como disciplina científico-estratégica en el siglo XX, aparecerá Chile y la relación de su extremo Sur con el Continente Antártico gracias a la obra no debidamente reconocida ni difundida de uno de los patriotas más insignes que haya conocido nuestro país en tiempos de paz: Ramón Cañas Montalva
Nos parece que la historia de la Geopolítica Internacional tiene un contexto amplio y cronológicamente un tanto impreciso, ligado en esencia a la importancia de los grandes océanos planetarios y de los complejos escenarios que comenzaron a gestarse entre fines del siglo XIX y principios del siguiente. Y por razones más ligadas a juicios políticos, aún se debate sobre los créditos que merecen Kjellén y Haushofer por sus respectivos impulsos al surgimiento de estas escuelas.
En 1904, el destacado geógrafo y académico londinense Sir Halford Mackinder, dio una conferencia titulada "El Pivote Geográfico de la Historia", de enorme valor histórico y que hasta ahora ha sido publicada por todo el planeta. Constituye, quizás, el primer gran empujón para impulsar el estudio de este tipo de materias. Mackinder propone allí, anticipándose a los conceptos que hoy se dan por hecho en la Geopolítica internacional, que Asia central y la Europa Oriental habían pasado a ser lo que él denomina “corazón del mundo” o centro de disputa mundial del poder.

“EL JOTE”: UN HISTÓRICO BAR QUE YA SE ECHÓ AL VUELO

Antiguo cartel de "El Jote", con su pajarraco colgante (Fuente imagen: "El Santiago que se fue", Oreste Plath).
Coordenadas: 33°26'3.68"S 70°39'8.39"W
En calle San Pablo 1070, casi esquina Bandera, funcionó por muchos años un bar-restaurante que llegó a ser un símbolo de la bohemia del llamado “barrio chino” de Mapocho y un centro de recreación obligado en el Centro de la Capital: “El Jote”, elogiado por Oreste Plath, quien se encargara de rescatar del olvido tan glorioso pasado de nuestra historia urbana. Nos apoyamos en él para traerlo de vuelta a este siglo.
Devenido también el cabaret, “El Jote” era anunciando en su entrada por un enorme cartel colgante con forma de jote, aunque Plath le encontraba más aspecto de cóndor. Fundado por Carlos Arriagada, al pasar bajo este pájaro monumental que nunca se defecó sobre sus comensales, estos visitantes pasaban hacia un patio empedrado alrededor de una pileta. Luego de haber inspeccionado este sector de la capital, cuesta creer que un local de tal prestigio y características haya tenido acogida en este antiguo y un tanto siniestro sector de la ciudad, pero ésa fue la curiosa impronta del antiguo "barrio chino" de Bandera y San Pablo.

lunes, 23 de junio de 2008

UNA SEMBLANZA HEROICA: LA HAZAÑA DEL PILOTO PARDO

Piloto Luis Pardo Villalón
En agosto de 1914, cuando acababa de estallar la Primera Guerra Mundial, el célebre explorador inglés Sir Ernest Shackleton zarpó en su tercera expedición a la Antártica, sin saber que el destino le esperaba allá con una terrible sorpresa.
Su propósito era atravesar con la expedición el Polo Sur, desde el mar de Weddell al mar de Ross, intención para la que contaba con el velero mixto "Endurance" y el vapor "Aurora". Éste último, tras zarpar desde Australia, debía interceptar a los viajeros británicos en el estrecho de Mac Murdo, junto al mar de Ross. Esto nunca llegó a ocurrir, sin embargo.
Aunque algún día contaremos la historia completa de esta singular odisea, se recuerda que al comenzar el año de 1915, el clima antártico no mejoraba con la temporada veraniega y, por el contrario, fue sumamente cruel con los británicos. Shackleton confió demasiado en la naturaleza y el "Endurance" quedó irremediablemente atrapado entre los hielos. Varios fatigantes meses permanecieron en esta situación, hasta que un témpano de varias toneladas destruyó con ferocidad inmisericorde al navío, el 25 de octubre.

domingo, 22 de junio de 2008

MIGUEL SERRANO, EL GUARDIÁN DE LOS TÉMPANOS: MEMORIA SOBRE UNA GESTIÓN DIPLOMÁTICA CHILENA QUE ASEGURÓ EL FUTURO DE LA ANTÁRTICA

 Miguel Serrano, presentando credenciales en la India en 1953.
Cada 1º de diciembre se celebra un nuevo aniversario del Tratado Antártico de 1959, firmado por Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Rusia.
Este acuerdo constituye, probablemente, uno de los más importantes y visionarios de la historia contemporánea, pues establece criterios casi futuristas para su época, como que los mares y los territorios situados al Sur del paralelo 60° sólo puedan ser utilizados con fines pacíficos, marginándolos de la explotación minera o de la depredación que altere los ecosistemas locales. El tratado permite, además, el intercambio científico de conocimientos de investigación antártica y la cooperación como motor de actividades.
A pesar de la importancia mundial de este tratado, pocos conocen o recuerdan hoy el papel protagónico que tuvo Chile en una primera etapa de su gestación, a través de la gestión del poeta, escritor y ex diplomático Miguel Serrano Fernández, como punto inicial de la vertiginosa historia que -a la larga- diera nacimiento a tan fundamental instrumento internacional de resguardo del Continente Blanco.

sábado, 21 de junio de 2008

EL MONUMENTO DE LA COLONIA ITALIANA: TRISTE REFLEJO DE NUESTRA BICENTENARIA INDEPENDENCIA

Imagen del monumento con su primer pedestal e instalaciones del entorno, en la actual Plaza Baquedano, hacia 1915.
Coordenadas: 33°26'11.84"S 70°38'6.10"W
Hemos sido educados con la idea de que el centro de Chile se encuentra en la Plaza de Armas, nuestro kilómetro cero nacional. Sin embargo, cada vez que se trata de celebrar alguno de nuestros escasísimos y casi fortuitos triunfos deportivos, o bien sea para protestar públicamente por alguna de las razones que sobran, nuestra chusma prefiere sacar pasajes hasta el sector de “Plaza Italia” y Plaza Baquedano, en el Metro Baquedano donde se dividen las comunas de Santiago Centro y Providencia. Sus pobres jardines y monumentos se llevan el peso de las iras y las alegrías de este infeliz y aburrido pueblo que, para ambos casos, se manifiesta de las mismas formas: con vandalismo y destrucción frenética.
¿Qué impulsa a la masa y a veces también a su peso muerto a arrojarse colérica de risa o de llanto a este sector de la ciudad, donde se abre la arteria de tránsito más importante de toda la capital? ¿Será, acaso, que en nuestro subconsciente colectivo se desliza la idea de es allí donde se encuentra el verdadero centro de Santiago, su kilómetro cero?

viernes, 20 de junio de 2008

EL CEMENTERIO DE LOS BARCOS

Este hermoso relato está tomado, con su título original, del magnífico libro “Chilenos en la Antártica”, del periodista y escritor Oscar Vila Labra (Editorial Nascimiento, Seguda Edición, 1947 – Santiago de Chile, páginas 31 a 38), quien estuviera a bordo de la nave “Angamos” durante la primera misión oficial de Chile en la Antártica.
Después de navegar algunas horas por el Estrecho de Magallanes, el Paso Ancho nos indica que por él iniciamos el cruce de la Tierra del Fuego. Es la tierra de los onas y de los yaganes. Razas aborígenes, ya extinguidas, que en otro tiempo fuera, a voluntad, dueñas de esas regiones, que de primitivas, de lo salvajemente natural, han pasado a constituir frentes de riqueza forestal y ganadera para el país.
La noche agoniza en su lecho negro. Y cuando el día nuevo iza sus velámenes, profundamente azules en la madrugada, cerros verdes y cerros rojos acechan la salida del sol, que a veces asoma su pálida faz por sobre sus cumbres, acariciadas del cielo. Escoltan nuestra nave, a proa y a popa, bandadas de albatroces que juegan con las olas del mar, con esa voluptuosidad con que la mano del hombre lo hace al acariciar el seno de una mujer.

lunes, 16 de junio de 2008

EL RESTAURANT "CAPILLA LOS TRONCOS" Y LA SAGRADA ORDEN DE LA CHANCHADA

La tradicional "chanchada", servida y calentita
Coordenadas: 33°26'6.42"S 70°42'7.61"W
La partida de mi hermano Marcelo hacia otras latitudes del planeta nos dio una excusa para hacerlo de manera bien chilenaza durante la noche del pasado jueves, en uno de los pocos locales que sobreviven a la tradición secular del “shisha y shansho” nacional que, como podrá adivinarse a estas alturas, tampoco me resultará desconocido: la sagrada sede de la "Capilla los Troncos”, o “Los Troncos” para sus amigos creyentes, monasterio de peregrinación de los borrachines devotos de nuestra Santa Señora de Parrilla y la Caña de Pipeño. Pocos lugares se parecen a éste. Chileno y tradicional hasta las lágrimas. Si hubiesen arañas de rincón (no vi ninguna, aclaro), hasta éstas le zapatearían cueca.
Pero también tiene algo atípico: situado en medio de un barrio de avenida Andes del Santiago antiguo, sector capitalino sin grandes características comerciales. Parece arrancado a la fuerza desde algún pasaje de avenida San Diego, de Estación Central o de Mapocho y llevado a rastras hasta donde hoy se lo encuentra.
La hospitalidad que alguna vez fue proverbial en nuestra chilenidad, se conserva fresca en “Los Troncos” desde el cuidador de vehículos hacia adentro. Dos etapas de crecimiento del local están señaladas en el par de carteles que se le aparecen al visitante de camino hacia el interior del santuario: uno blanco, muy sencillo y con dibujos casi infantiles, seguido más adentro de otro de madera pulcramente tallada repitiendo el nombre del sitio.

RECLAMADO POR LOS HIELOS: EL PROFESOR EDUARDO GARCÍA SOTO

Fotografía del monte Fitz Roy, tomada por García Soto (Fuente "La Definición del Límite o el Límite de la Indolencia", de Antonio Horvath).
Está pendiente el pago de la deuda que Chile contrajo con Eduardo García Soto.
Pendiente, insisto... Pero como la historia ha sido ingrata y evasiva para reconocer su legado, este ilustre intelectual y hombre de acción ha pasado directamente a la leyenda, saltándose así los aburridos libros del academicismo y las discusiones insípidas en las que se entretienen los adoradores de la imprenta.
García Soto era un hombre completo. Un hombre de acción. Todo lo que de él sobrevive ha tenido que ser recortado de sus intervenciones en la prensa, de sus declaraciones e incluso de sus clases. Como don Diego Portales, no se gastó elaborando discursos ni redactando textos de escritorio. Lo suyo era la acción, la dinámica. Un intelectual en terreno.
Académico, geólogo y, en sus últimos años de vida, experto en materias limítrofes, por lo que muchos recurrieron a él buscando luz sobre las controversias de Laguna del Desierto y Campo de Hielo Patagónico Sur, que él conocía mejor que su propio rostro. Fue miembro de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía pero, a diferencia de la entelequia intelectualista chilena, fue también un activo y apasionado excursionista, montañista enérgico que siempre estuvo rodeado de un círculo de jóvenes amigos y alumnos universitarios. Trabajaba como profesor de la Escuela de Ingeniería Forestal y la Escuela de Geología de la Universidad de Chile.

jueves, 5 de junio de 2008

1820-21: LA DESCONOCIDA PRIMERA EXPEDICIÓN CHILENA A LA ANTÁRTICA

La famosa escampavía "Yelcho". La misión de rescate de la expedición Shackleton que ella emprendió, al mando del piloto Luis Pardo, había sido hasta ahora la primera presencia registrada en el continente antártico.
Este sorprendente artículo fue publicado por Piero Castagneto en el diario "La Estrella de Valparaíso" del sábado 10 de abril de 2004. Si se continuara trabajando y difundiendo la investigación del historiador y diplomático Jorge Guzmán Gutiérrez, no sólo tendría que revisarse la historia oficial chilena sobre sus primeras expediciones en la Antártica, sino también la historia universal y el registro de los primeros desembarcos en el territorio, colocando a Chile en una situación de insospechado valor y relevancia.
Desde la Antigüedad al menos se sospechaba de la existencia de una tierra firme en el extremo sur del mundo, aunque ello tenía más de mito que de certeza; desde el siglo XVI, y en base a las primeras exploraciones que se aventuraron en aquella zona austral, los cartógrafos describían aquel supuesto continente con la vaga denominación de "Terra Incognita Australis" o términos parecidos. Sólo desde fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX comenzaron las primeras exploraciones que realmente recorrieron, aunque fuese sólo bordeando su costa, el continente helado.

miércoles, 4 de junio de 2008

SE ACABA UNA ÉPOCA EN BARRIO SAN DIEGO: ADIÓS AL LOCAL DE “EL RINCÓN DE LOS CANALLAS”

Fuente imagen: diario "Publimetro" (16/04/2008).
Coordenadas: 33°27'1.16"S 70°39'2.48"W
Texto publicado por el periodista Arturo Figueroa en la sección de crónica del diario “Publimetro” del miércoles 16 de abril de 2008, página 6, bajo el título “Demolerán mítico “Los Canallas". Local de calle San Diego fue el centro social de la oposición en los años 80”. Actualmente, el "Los Canallas" se encuentra trasladándose ya a Tarapacá 810, cerca de su antigua sede.
TRAS 28 AÑOS de un muy peculiar funcionamiento, el mítico local de San Diego 379 “El Rincón de los Canallas” será demolido para dar paso a un proyecto inmobiliario.
“Los Canallas” fue un concurrido clandestino de la época del régimen militar y los nocturnos toques de queda al que concurrían renombrados dirigentes de la oposición al general Pinochet para hablar de lo humano y lo divino, tomándose un pipeño o un “terremoto” y picando cebolla en escabeche mientras músicos folclóricos entonaban una cueca o un bolero.

lunes, 2 de junio de 2008

UNA LEYENDA DE LA CRIMINOLOGÍA CHILENA: HAEBIG Y EL “CEMENTERIO” DE DARDIGNAC 81

"Este es el homicida más inteligente que he conocido. Pasarán muchos años antes de que en Chile parezca otra persona igual" (Hernán Romero, jefe de la BH, después de interrogar por segunda vez a Roberto Haebig Torrealba). Imagen de los cráneos de las víctimas (Fuente: revista “Ercilla” Nº 1342)
Coordenadas: 33°26'0.43"S 70°38'16.42"W ("Cementerio de Dardignac")
El siguiente texto corresponde al reportaje del conocido periodista Carlos Jorquera, publicado por la revista “Ercilla” Nº 1342 del miércoles 8 de febrero de 1961, páginas 15 a 18, titulado “HAEBIG, el hombre del cementerio privado”.
FUE EL AFÁN de figuración lo que perdió, finalmente, a Benjamín Emilio Roberto Haebig Torrealba (65 años, casado), el criminal más desconcertante de la historia policial chilena. La misma sed de convertirse en “personaje”, que nubla mentes de políticos y coristas, lo impulsó a elaborar un verdadero guión cinematográfico, en el cual él y nadie más que él sería el gran protagonista. Los demás actores –policías, jueces, periodistas y el país entero- tendrían que moverse como marionetas, dirigidas por los hilos invisibles de su inteligencia.

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