domingo, 7 de septiembre de 2008

LOS DOS PORTALES EDWARDS: EL DEL RECUERDO Y EL DE LA RESIGNACIÓN

Portal Edwards de ayer...
Coordenadas: 33°27'1.01"S 70°40'29.92"W
El Portal Edwards original se ubicaba en Avenida Libertador Bernardo O’Higgins, en toda la cuadra comprendida entre las calles Unión Latinoamericana y Bascuñán Guerrero, y el pasaje Politeama por el Sur, donde estaba el coliseo del mismo nombre. Este último callejón era utilizado como estacionamiento para sus residentes y visitantes.
Su belleza era extraordinaria; probablemente uno de los edificios de cambio de siglo más hermosos que haya tenido Santiago. Ocupaba con una superficie de 3.250 metros cuadrados. Su fachada era por lejos, una de las más imponentes de toda la ciudad y constituía un verdadero símbolo para puntos de encuentro en la Alameda de las Delicias.
Por encargo de doña María Luisa MacClure de Edwards, quien decidió levantarlo en 1890, el edificio de tres pisos fue proyectado por el arquitecto Carlos Barroilhet Budge, simultáneamente con carácter comercial, residencial y hotelero. Su diseño era simétrico, con influencias neoclásicas y neo-renacentistas francesas. Comenzó a ser construido en 1899 y se lo inauguró en 1901. Siete años después, los empresarios Marini y Bonzi fundaron en terreno vecino el Parque Oriental, con un coliseo simiente del posterior Teatro Politeama.
Según la ficha del Consejo de Monumentos Nacionales, el edificio estaba hecho de ladrillo, madera y adobillo, y sus pisos superiores eran de envigados de madera, al igual que la techumbre.
El hotel principal del Portal era el elegante “Hotel Royal”, alimentado por la antes intensa cantidad de visitantes llegados a la Estación Central desde los muelles de Valparaíso. Además del mencionado Teatro Politeama de su patio, una importante atracción del portal era el "Casino de Bonzi", centro y club de reuniones que, con la llegada de los tiempos de bohemia, hizo de este lugar algo más atractivo a los noctámbulos que a la "gente de bien". También existieron en los bajos un "Bar Arturo Prat" y el "Cabaret Viena", frente al teatro.
El edificio hacia 1901, recién inaugurado.
Aviso de diciembre de 1903, plena época navideña (clic encima para ampliar).
Otro aviso de la "Belle Epoque" del centro comercial, en 1908.
DECLARACIÓN DE MONUMENTO NACIONAL
El Portal Edwards sufrió serias modificaciones con el tiempo: el piso inferior fue segmentado en varios locales comerciales menores y los sectores de los departamentos acabaron remodelados para convertirse en residencias más económicas. El “Hotel Royal” también desapareció, cediendo su espacio a otro que redujo el espacio de su recinto, convirtiéndose en un mero hospedaje parejero.
El Portal comenzó a experimentar el progresivo deterioro conforme bajaba la calidad de su comercio y de su hotel. El barrio, en general, experimentó una desvalorización notoria luego del traslado de las familias pudientes de Santiago desde el sector poniente de la ciudad hacia el oriente, tendencia visible aún hacia mediados de siglo.
El desplazamiento del centro de Santiago desde su casco histórico hacia el centro más comercial también influyó en el decaimiento de su importancia en la urbe. A principios de los años setenta, los dueños del Portal comenzaron ya a evaluar la posibilidad de demolerlo y vender el terreno. Para peor, en junio de 1976 un incendio destruyó las instalaciones del hotel, dejando una falsa apariencia de estabilidad en la estructura de la fachada, que escondía el desastre tras ella.
Varios de los arrendatarios se organizaron para evitar la destrucción, formulando una declaración conjunta en noviembre de 1976, tras la cual se promulgó el Decreto Nº 175 del 23 de febrero de 1978, que lo convirtió en Monumento Histórico.
Según los archivos del Consejo de Monumentos Nacionales, esta declaración fue lograda de común acuerdo con los propietarios y con los arquitectos, quienes desplazaron el proyecto de demolición por uno de remodelación interior respetuoso del valor histórico del edificio, comprometiéndose a conservar la magnífica fachada del Portal.
El Portal en los años ochentas, poco antes de su destrucción (Fuente imagen: "La Tercera").
El viejo Portal luego del terremoto de 1985 (Fuente imagen: "Terremotos en Chile").
DESTRUCCIÓN DEL EDIFICIO
Pero la remodelación pactada nunca se hizo y, al año siguiente, propietarios y arrendatarios se enfrascaron en una controvertida disputa legal sobre el edificio, que seguía deteriorándose por envejecimiento y falta de mantención.
En mayo de 1981, la 4ª Sala de la Corte de Apelaciones falló a favor de los propietarios, poniendo fin al conflicto y obligando a todos los arrendatarios a desocupar el Portal en un plazo de dos meses, ordenando demolerlo pues su mal estado era tal que representaba una amenaza para los transeúntes, cosa que no se realizó, sin embargo.
Aunque se habían canalizado fuertes opiniones contra la decisión de los propietarios y del fallo judicial, la naturaleza tuvo la última opinión el 3 de marzo de 1985, sacudiendo Santiago con un fuerte terremoto que dejó apenas en pie parte de la fachada principal y del primer piso del Portal, reduciendo a escombros todo el resto del edificio.
Representando un peligro innegable ya y sin haber presupuesto para repararlo, se desafectó su calidad de Monumento Nacional por Decreto Nº 177 del 14 de mayo de 1986, procediéndose a los trabajos de demolición del otrora mayor Monumento Histórico de la Alameda, según opinaban algunos arquitectos.
Publicidad para los interesados en arrendar locales en el Nuevo Portal Edwards, en junio de 1988, poco antes de su inauguración. Publicada en el diario "La Tercera".
Portal Edwards de hoy...
EL NUEVO PORTAL EDWARDS
Tras la destrucción y demolición, se comenzó a construir un nuevo Portal que poco y nada conservó del original. Éste estuvo desde un principio orientado al establecimiento de locales comerciales, siendo inaugurado hacia fines de los ochenta. Gran parte del recinto fue adquirido por las tiendas “Corona”.
El nuevo edificio verde y de formas simples, tiene sólo dos pisos que concentran el comercio fundamentalmente en el primero. Su galería lo recorre por el centro con un diseño que intenta aludir a los viejos pasajes de techo alto y lámparas que tenía en antiguo Portal. La fachada está señalada por varios arcos que, suponemos, evocan también a las entradas del primer piso que tenía el edificio original. También hay faroles exteriores con el aspecto de los que rodeaban la construcción anterior.
Al parecer, nadie quedó francamente satisfecho con el nuevo Portal, que quedó concluido y operativo en 1988. Del esplendor y la belleza de su antecesor, sólo quedó un recuerdo frustrante. Ahora, casi nada sobrevive en este histórico sector de Santiago: el pasaje Politeama se llama “Arturo Godoy” y Estadio Chile fue rebautizado “Víctor Jara”. Muy poco evoca al edificio que había allí. Más encima, el color enladrillado de este nuevo portal fue cambiado más tarde por un azul esmeralda, desentonando con todo el entorno del barrio, aunque existe actualmente el interés por quitarle ese extraño color.
En agosto de este año, volvieron a ponerse en licitación los locales del actual Portal por los propietarios, resucitando en parte la memoria de aquel edificio que allí se erigió durante la mayor parte del siglo XX y del que nada nos queda ahora, enrostrándonos el hecho perturbador de que incluso los Monumentos Históricos oficialmente declarados tales, están al acecho del olvido, la destrucción y la rapacidad cruel del mercader.

1 comentario:

cristian alejandro dijo...

necesitamos confirmar que carlos barroilet, diseño la entrada principal del cementerio general

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