jueves, 31 de julio de 2008

EL MÁS “REAL” DE LOS TEATROS QUE TUVO SANTIAGO

Vista del proyecto de construcción del edificio y teatro, publicado en revista "Ecran" de 1930.
Coordenadas: 33°26'19.19"S 70°39'5.92"W
El “Teatro Real” fue inaugurado a pasos de la Plaza de Armas de Santiago en 1930, época en la que, a pesar de la crisis producida por la desvalorización del salitre a consecuencia de la Primera Guerra Mundial, habían aparecido varias salas de espectáculo en la capital con características de palacios lujosos (“palatinos”), dado el atractivo que había representado en la sociedad chilena la llegada del cine en aquellos años locos del Charleston, de las candilejas y de las películas de Charles Chaplin.
El primero de los fastuosos teatros de este tipo había sido por acá el “Teatro Esmeralda”, que estrenara en 1922. Le siguieron el “Teatro Carrera” en 1926 y el “Teatro Nacional” en 1929.
Al año siguiente, se inaugura junto a la Plaza de Armas el “Teatro Real” en calle Compañía 1034, sobre un antiguo sitio pelado usado para ferias y circos, que llamó la atención del gerente de la Paramount en Chile, el magnate Benito del Villar, quien decidió abrir allí un cine moderno, enorme y elegante. La Paramount ya tenía entonces cuarteles en Chile y levantó un edificio propio cerca del Teatro Municipal, también por iniciativa de don Benito en 1928, quien acababa de regresar desde los Estados Unidos. Fue en ese mismo momento en que se interesó por iniciar su proyecto particular de cine y teatro.
La obra había quedado a cargo de los connotados arquitectos nacionales Fernando Valdivieso Barrios y Fernando de la Cruz, tal como aparece registrado en la fachada del edificio. Según un acta del Consejo de Monumentos Nacionales, sin embargo, en su diseño pudo haber participado también Ricardo Larraín Bravo, otro de los principales configuradores del aspecto que hoy ofrece la capital chilena.
La popularidad de la sala se acrecentó en parte con la destrucción del primer edificio que tuviera el “Teatro Esmeralda”, poco antes de la inauguración. Además el “Real” quedaba situado al lado de la desaparecida casa colonial de los Ossa, donde se levantó después la tienda “Los Gobelinos”, una de las más famosas de Santiago que tampoco existe ya, aunque su edificio original sigue en pie. Los encuentros abarcaban desde proyección de películas a eventos boxeriles, pasando por obras de teatro, musicales, orquestas y discursos políticos. Era la vida que por entonces tenían esta clase de grandes y espaciosas salas nacionales.
Comparando: ayer y hoy (clic encima para ampliar)
Con capacidad para 1.600 espectadores, probablemente este teatro era el cuarto o quinto más grande del país, pero su estilo arquitectónico lo hacía, sin duda, uno de los más hermosos, con influencias clásicas e incluso arábigas, barrocas, renacentistas españolas y californianas, con sus columnas salomónicas espirales y los dinteles y cornisas sobre sus enormes portales.
En el interior, el cine-teatro tenía un cielo enorme de aspecto cóncavo y semejante a los techos que simulan la bóveda celeste dentro de los edificios renacentistas. En general, se trataba de muchos elementos de ostentación que eran del gusto de los empresarios de la cinematografía en aquellos años dorados de Hollywood.
Los pisos más altos, desde el 3º al 10º habilitados como residencias, llegaron a considerarse de gran lujo en aquel entonces. A diferencia del “Teatro Caupolicán” (inaugurado en 1936), por ejemplo, que estaba construido con criterios altamente funcionales, el “Real” evocaba más bien al lujo y a la época de prosperidad que alguna vez había tenido el país.
Aviso de exhibición de películas en el "Real", en noviembre de 1952.
Más publicidad impresa, de 1952.
Cine Real en 1987, en fotografía publicada por el diario "El Mercurio" (gentileza de Alan Bruna).
Tras tantas décadas de exhibiciones, la asistencia de público a la lujosa sala comenzó a decaer, hacia mediados de los ochentas, incapaz de competir con el arribo de las películas en videocintas y luego con salas más modernas, que terminaron de sepultar a casi la totalidad de los viejos cines capitalinos. Convertida en apenas un escuálido “Cine Real”, su condena a la reducción progresiva se haría inexorable.Hacia 1993, el edificio del ex “Teatro Real” es comprado por la cadena de multitiendas “Hites”, permaneciendo hasta hoy convertida en uno de sus principales centros de venta del país. A principios de 1995, el Consejo de Monumentos Nacionales aceptó que se modificara la marquesina del ex teatro para fines publicitarios de la cadena. Muchos consideraban este elemento como un verdadero estorbo en la fachada.
Sin embargo, como al sitio se lo considera ahora dentro de la Zona Típica o Pintoresca Plaza de Armas, Congreso Nacional y entorno, el año 2003 se obligó a la empresa a revisar el uso que daba a esta pieza arquitectónica para fines de exposición comercial. Pese a ello, dicha pieza no existe en la actualidad y desapareció de su lugar. Dos años después, el mismo Consejo de Monumentos Nacionales solicitó la reparación de las dependencias de los pisos superiores del edificio, así como trabajos de recuperación del mismo para fines culturales.
Con el infausto arribo de esa calamidad de pesadillas llamada Transantiago el año pasado, la estocada mortal y la condena a la ruina del Santiago que aquí estudiamos alcanzó de sobra para emporcar a lo que quedaba del “Real”, cuya faz no pudo volver a volar orgullosa por las cabezas de los transeúntes de calle Compañía, al instalarse frente a la entrada principal del recinto un espantoso paradero de locomoción colectiva que ocupa gran parte del espacio que antes se reservaba para esta magnífica vista, ya casi imposible hoy.
El “Teatro Real” nunca más volverá a anunciar los estrenos del séptimo arte, sin duda, pero quedará al menos en los registros de la simbología y de la historia de la ciudad.
Imagen del cine-teatro a principios del presente siglo, donde puede observarse la marquesina que por años se halló en su fachada (Agradezco a don Alan Bruna por facilitarme tan valiosa fotografía).
Detalle actual de la fachada donde estaba la marquesina.
Vista del remate del portal central y las cornisas.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola.. Tu trabajo es fantástico, digno de alabanzas sin lugar a duda. Sólo una observación mas bien formal, tal en otros edificios, confundes la calle Catedral con Compañía... este edif de hecho está en Compañía.
Saludos

Criss dijo...

Gracias, ya está corregido.

Daniel Chirino dijo...

Mi abuelo materno, Roberto Suñer, español, dirigió las obras para pintar el cielo cóncavo, cual capilla sixtina. Yo visité el teatro en los años 70 y tomé unas diapositivas de ese cielo pero salieron oscuras. Dígame si tiene fotos y si todavía existe la pintura original o está restaurada. Tengo entendido que desapareció producto de un incendio.
Gracias
Daniel Chirino Suñer
dchirino@gmail.com

Daniel Chirino dijo...

Mi abuelo materno, Roberto Suñer, español, dirigió las obras para pintar el cielo cóncavo, cual capilla sixtina. Yo visité el teatro en los años 70 y tomé unas diapositivas de ese cielo pero salieron oscuras. Dígame si tiene fotos y si todavía existe la pintura original o está restaurada. Tengo entendido que desapareció producto de un incendio.
Gracias
Daniel Chirino Suñer
dchirino@gmail.com

Daniel Chirino dijo...

Mi abuelo materno, Roberto Suñer, español, dirigió las obras para pintar el cielo cóncavo, cual capilla sixtina. Yo visité el teatro en los años 70 y tomé unas diapositivas de ese cielo pero salieron oscuras. Dígame si tiene fotos y si todavía existe la pintura original o está restaurada. Tengo entendido que desapareció producto de un incendio.
Gracias
Daniel Chirino Suñer
dchirino@gmail.com

Criss Salazar dijo...

Pero qué buen dato don Daniel! Lamentablemente, según tengo entendido la pintura original desapareció, pero no sabía que había sido por un incendio... Muchas gracias por su aporte.

camila becerra dijo...

Hola soy camila becerra, he leido tu blog porque estudio arquitectura en la diego portales, y para titulo estamos investigando sobre las antiguas salas de cine y yo escogi la ex sala de cine Hollywood de ñuñoa, te quería preguntar si tienes informacion, fotografias o alguna persona que sepa sobre este antiguo cine, yo tengo la planimetria y uno que otro dato, hoy en dia esta ocupado por la multitienda fashion's park. Si em puedes ayudar seria increible. De antemano muchas gracias.

L. Latorre dijo...

Además, el nombre de don Daniel Chirino, está asociado a la época de oro del Club Sportivo Audax Italiano.
L. Latorre

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