domingo, 2 de diciembre de 2007

CARTA "EN TORNO AL HUELÉN", DE DON MIGUEL SERRANO

Decoración del Cerro Santa Lucía en el Álbum de 1874.
La siguiente es una carta del ex embajador, escritor y poeta chileno Miguel Serrano Fernández, publicada el 4 de noviembre de 2006 en el diario "Las Últimas Noticias". Recordemos que el cerro fue declarado Monumento Histórico Nacional, del 16 de diciembre de 1983 (Decreto Ministerio de Educación Pública N° 1.636):
Antiguamente, el Cerro Santa Lucía estaba rodeado de casas. Allí donde hoy se encuentra un mural sobre Gabriela Mistral, antes estaba la "Librería Cultural" de Francisco Fuentes, ese gran librero que me inició en Panait Istrati, en Dostoiewsky y en el Conde de Keyserling, en mi juventud.
Y en otra casa, en la esquina de calle Merced, vivió y murió don Nicolás Palacios, frente a donde hoy se levanta el extraordinario edificio de estilo Bauhaus, el "Buque", construido por Sergio Larraín García Moreno, hermano de don Jaime, el gran político, fundador del Partido Agrario Laborista, donde se formaron políticos de excepción.

Una piedra misteriosa y desapercibida recuerda a Palacios, frente al "Buque" y a mi departamento de antaño. Hoy, Carlos Cardoen y Mario Arnello levantaron un monumento al autor de Raza Chilena, de nuevo en la avenida Santa Lucía.
Desde siempre he vivido en la vecindad de este cerro mágico. Por un destino de familia, diría. Fue mi bisabuelo, Pedro Fernández Concha, quien primero habitara el castillo Hidalgo y luego trajera a Vicuña Mackenna, el genial inventor de este cerro de leyenda. Luego, su hermano, don Domingo Fernández Concha (constructor del portal del mismo nombre), levantó una capilla para enterrar a don Benjamín e instalar su propia tumba.
Su nieto, el escultor Domingo García Huidobro Fernández, también colocó allí bellas esculturas. Falta, por lo mismo, una de su hermano, el gran poeta Vicente Huidobro Fernández. Habría que trasladar también su tumba, perdida y olvidada en un rincón de Cartagena. Y ello, aunque él dijo "al fondo de esta tumba se ve el mar". Porque es desde aquí donde él verá las cumbres del monte Aconcagua, del Melimoyu y del Kailás.
Y porque es "en el silencio de las blancas cumbres donde florece el ígneo lirio del Eterno Amor".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Residentes de Blogger:

Residentes de Facebook