viernes, 2 de febrero de 2007

ANTIGUO CITÉ PERDIDO DE LA CALLE ZENTENO

Coordenadas: 33°27'17.23"S 70°39'5.50"W
La calle Zenteno tiene varios cortes desde su lugar de nacimiento en Santiago, en la Alameda Bernardo O'Higgins, y su curso hacia el Sur, perdiéndose como un río absorbido entre las viejas casonas de Barrio Matadero.
Algunas de sus construcciones más antiguas fácilmente pueden remontarse a la segunda mitad del siglo XIX e inicios del siglo XX, algo que se revela tanto por sus líneas arquitectónicas como por la edad confirmada de algunos iconos del barrio, como la Basílica del Sagrado Corazón de María, situada a escasa distancia y al frente del cité que nos ocupa en este momento, o la zona posterior del Liceo Manuel Barros Borgoño.
La dirección exacta de este tesorito es Zenteno 731, por la vereda poniente de la calle, en la cuadra que se encuentra entre 10 de Julio Huamachuco y Copiapó. El sector es otro de los más antiguos que sobreviven en la capital, por lo que nuestro cité en cuestión debe tratarse sin duda de otro de los más viejos que quedan en relativo buen estado.
Este barrio había pasado por varias transformaciones, por cierto, convirtiéndose de un sector otrora relativamente acomodado, en un reducto de callejones lúgubres y pecaminosos, donde hasta hace poco dominaba la prostitución y los bajos negocios. Hoy, se debate entre la historicidad casi olvidada y la vertiente popular del comercio de 10 de Julio.
La arquitectura con aspecto de enladrillado italiano, algo neoclásico y hasta neo-renacentista primitivo (me soplan), con sus bloques al desnudo, avala nuestras sospechas sobre la antigüedad del cité. Su entrada está señalada por un pesado doble portón de fierro con forma de arco, nada de sutil ni delicado. "Cierre suave", advierte un mensaje pintado en blanco sobre el color verde del portón. La decoración de sus rejas metálicas es de estilo afrancesado aunque bastante simple, como muchos de los demás cités y conventillos originales de la capital.
Esta entrada está escoltada por dos puertas, una en cada costado, con las numeraciones respetivas de 721 y 741, respectivamente. Son los accesos a las viviendas que ocupan el frontis del conjunto, fuera del pasaje, y a las que pertenecen las ventanas en forma de arco que, por el segundo piso, se elevan en número de cuatro justo sobre el acceso al cité. También es ésta una característica propia de los más antiguos condominios básicos y populares de Chile, probablemente años 20 en este caso, según hemos podido constatar verificando ocularmente y consultando la poca literatura que existe al respecto.
El pasaje interior aloja sólo 4 ó 5 viviendas. Su piso conserva el antiguo baldosín de principios de siglo, según nos parece. El jardín es reemplazado por una palma y un raquítico arbustillo, aunque ambos parecen bien cuidados por los vecinos. Predominan los arcos de ladrillo en las ventanas y las puertas de gran altura, mientras que el propio pasaje, desprovisto de techumbre, funciona como tragaluz. Un grupo de maseteros con pequeñas plantitas completan el escenario.
Además de ser un ejemplo sobreviviente de la arquitectura de estos primeros cités capitalinos, entonces, el de Zenteno mantiene también el aspecto originario que estas clases de condominios populares tenían en sus primeros años, obviando los cableados eléctricos y algunas sofisticaciones contemporáneas. Un pequeño retrato del pasado totalmente vigente y funcional en la ciudad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que lindo ver que ay gente que se interesa por el patrimonio de nuestro pais. :)

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